jueves, mayo 29, 2008

Sin temor ni favor


Por Luis H. Arthur S. / El Caribe

Amárrense cinturones I

Cuenta una presentación que a muchos nos ha llegado varias veces por Internet, que un agricultor de una zona siempre ganaba el primer premio por cultivar el mejor maíz de la comarca.

Al ser entrevistado, los reporteros se enteraron que él compartía con todos sus vecinos una gran parte de sus mejores semillas.

Los reporteros intrigados por tan inusual proceder le preguntaron que cómo podía hacer eso si ellos competían con él en la feria por el premio y también en el mercado, a lo que este les contestó: Los vientos llevan el polen de finca en finca.

Si mis vecinos tienen una variedad inferior, mi maíz será polinizado con una mala calidad y cada nueva cosecha vendrá degradada… Así me aseguro que mi cosecha sea siempre buena....
Encuentro en este ejemplo un acto de inteligencia, interés, lógica y amor.


El PLD con Leonel a la cabeza, ha comprado toda la escoria del PRSC, del PRD, a toda persona señera de la sociedad, a periodistas, entrevistadores y a todo el que se vendía o era susceptible de corromperse. Mal polen que los vientos políticos han llevado de parcela en parcela.

Necesariamente esto ha contaminado a ese partido, que ha sido víctima de secuestro por un hombre inteligente pero mal intencionado y sin capacidad, castrador de mejoras genéticas y sin amor.

Hoy, luego de esta reelección comprada, nuestro país está vulnerable y en tiempos difíciles empezamos a vivir una resaca que nos va a causar muchos dolores de cabeza.

Nada de esto es nuevo.

Quizás mi voz, la más pequeña de todas los sensatas, venía advirtiendo y tratando de que el pueblo reaccionara.

En parte lo hizo, pues le mandó un mensaje de disminución en sus números, de descontento con tanto derroche, mentiras y trapisondas, y vimos como un PRD con tanto peso muerto que arrastrar, con un candidato del PPH con problemas para justificar algunas cosas que se dicen y fueron recalcadas constantemente hasta el cansancio, creció en casi un 8%.

El Presidente prefirió ser el menos malo entre los malos y no el mejor entre los buenos, y la importancia de su premio aún está por verse.

La cuesta que nos espera, producto de que fuimos irresponsables y que se necesita demasiado dinero para tapar baches, ya empezó. ¡Amárrense los cinturones que vamos a brincar!
luis@arthur.net

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