domingo, mayo 25, 2008

La columna de Miguel Guerrero


Por Miguel Guerrero / El Caribe

El viernes se cumplen 47 años de la muerte de Rafael Leonidas Trujillo, hecho que marcó el principio del fin de la sangrienta tiranía que sojuzgó al país durante más de tres décadas.

Sólo dos de los conjurados con una participación directa en la trama, Antonio Imbert Barrera y Luis Amiama Tió, lograron sobrevivir a la represión que siguió al tiranicidio y sólo el primero de ellos sigue aún entre nosotros.

Amiama se ocultó en el closet de la habitación de los esposos Alvarez Pereyra-Gautier en el sector La Julia y estuvo allí por espacio de seis meses.

El jefe de la familia que le dio asilo, Tabaré Alvarez, era un respetable médico con altas funciones en el gobierno, quien además facilitó las cosas para que otros médicos atendieran a Amiama cuando las duras condiciones del refugio, permaneciendo de pie día y noche con los ojos abiertos, quebraron su salud.


Imbert, por su parte, encontró refugio en la residencia de los esposos Mario y Dirse Cavagliano, una pareja italiana con funciones consulares que ya antes había protegido de la furia del tirano a Guido D’Alesandro (Yuyo), a quien sorteando muchas dificultades y riesgos también ayudaron a salir al exterior vestido de turista en un trasatlántico italiano de gira en el puerto de la ciudad.

Durante 31 años, hasta la publicación en 1991 de mi libro “Los últimos días de la Era de Trujillo”, el lugar donde se ocultó Imbert permaneció en secreto.

Imbert fue llevado allí por Francisco Rainieri, cónsul honorario de Italia, y padre de Frank el hoy exitoso empresario turístico, y los Cavagliano se las arreglaron incluso para que Imbert recibiera la visita de varias personas, entre ellas la del padre Marcial Silva y la del periodista norteamericano Sam Harper, de la revista Time.

Al día siguiente de su llegada al refugió, Imbert dictó a la hija de los Cavagliano, que la pasó a máquina, la forma en que mataron a Trujillo.


Miguel Guerrero es escritor y periodista
mguerrero@mgpr.com.do

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