lunes, junio 09, 2008

¿La venganza?

El Nacional, Vespertino Dominicano

POR VIOLETA YANGÜELA


En los últimos 12 meses el petróleo ha duplicado su precio. Hace 30 años ocurrió algo similar. Terminada la guerra del Yom Kipur, la venganza de los países árabes llegó por la vía del petróleo.

En 1973 los ejércitos de Egipto y Siria atacaron a Israel. En 1967, lo que se llamó la guerra de los Seis Días, Israel había eliminado en tierra a las fuerzas aéreas árabes antes de que pudieran despegar.

En 1973 los árabes intentan reponerse de su humillación y atacan a Israel con 45,000 soldados apoyados por 1,400 carros de combate. Israel contaba con una fuerza de seis mil hombres y 170 carros de combate.

Cuatro días después, en la línea divisoria entre Israel y Siria no quedaba un sólo tanque sirio en condiciones de combatir.

Treinta años más tarde parecería que los grandes productores y propietarios del petróleo repiten la historia. ¿Cual es la venganza esta vez?

Mientras el centro de Paris es paralizado por transportistas y taxis, los pescadores franceses, españoles, portugueses e italianos se declaran en huelga y en España se anuncia una huelga, también indefinida, de transportistas en protesta por la subida del precio del petróleo, en Roma se celebra la Cumbre Alimentaria de la FAO.


El secretario general de Naciones Unidas, Ban ki Moon dice que uno de los objetivos fundamentales de la Cumbre es que los países desarrollados eliminen las barreras proteccionistas a los alimentos del Tercer Mundo.

Ahmadineyad culpa a occidente y propugna por una organización global que regule el mercado de los alimentos, el inefable Mugabe de Zimbabwe, participa gracias a una “derogación especial” por la prohibición de acceso a todos los países de la Unión Europea, también acusa a las potencias occidentales.

En medio de las acusaciones, el presidente dominicano Leonel Fernández afirma que para solucionar la crisis alimentaria es necesaria una disminución del precio del petróleo y aumentar la producción agropecuaria. ¡Al fin!

Después de los discursos llega la declaración de la Cumbre que no es más que una carta a la Reyes Magos. Aparte de la subasta de buenitud mostrada por algunos países en la donación de recursos para luchar contra la crisis alimentaria, los países se han comprometido a reducir a la mitad el número de personas que sufren hambre al 2015. ¿Llegará esa mitad al 2015? ¿Y la otra mitad? ¿Y del petróleo qué? Por casualidad, ¿no hará Naciones Unidas otra cumbre dedicada a la crisis petrolera del planeta?


Sin embargo, la declaración de la Cumbre que propugna por la eliminación de las barreras comerciales a la importación agropecuaria, pedida, casi gritada por los países latinoamericanos en otros organismos, (Grupo Cairns, Grupo Río) resulta que Cuba, Venezuela y Argentina se oponen. La dinastía K de Argentina se encuentra inmersa en el conflicto con los agricultores por el impuesto a la exportaciones agrícolas que representan un 44% y con esos recursos fiscales el gobierno espera poder cumplir los compromisos de la deuda.

¡Auuuuxilio!


v.yanguela@codetel.net.do

Daga venenosa

Editorial de El Nacional, Vespertino Dominicano

Si insólita ha sido la reprimenda pública del secretario de Interior sobre un supuesto descuido policial en Santiago, más estrambótica es la reacción del jefe de la Policía, quien, al aceptar el reproche, anuncia que se instalará en esa ciudad con todo y jefatura.

No se entiende por qué el secretario Franklin Almeyda se destapa con tal escándalo, al culpar directamente al jefe del Comando Norte de la Policía, general Raudo Ramírez Comas, del auge de la delincuencia en esa provincia.

Peor ha sido la actitud del jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, quien mansamente acepta el reproche público del doctor Almeyda contra un oficial superior bajo su mando, sin percatarse de la dosis de veneno que pueda tener esa daga.

Se pretende presentar a Santiago como la comarca de la República con mayores niveles de violencia delincuencial y, más extraño todavía, atribuir esa situación a un simple “descuido policial”.

La labor del general Ramírez Comas ha sido objeto de elogios por parte de la sociedad santiaguera que reconoce que la Policía, a pesar de las limitaciones logísticas y de personal, trabaja de manera incesante en el combate a la delincuencia.

Es pertinente recordar que durante la emergencia por el intempestivo desagüe de la presa de Taveras, ese oficial y sus subalternos lograron evacuar la anegada cárcel de Rafey sin que ninguno de los centenares de reclusos escapara o perdiera la vida.

El incremento de crímenes y delitos en Santiago no es mayor que en la Capital, Santo Domingo Este, donde la criminalidad ha desbordado toda previsión, por lo que no se entiende esa ráfaga de distracción disparada por el secretario Almeyda al pretender presentar a Santiago como cuna de la delincuencia.

Más que a “un descuido policial”, el auge de la criminalidad en Santiago y en toda la geografía nacional hay que atribuirlo al fracaso del sazonado programa de seguridad pública que ha pretendido aplicar la Secretaría de Interior.

Resulta, pues, inadmisible la pretensión del doctor Almeyda de arrojar lodo sobre un oficial competente y de presentar a Santiago como cuna de la delincuencia, como censurable es también que el jefe de la Policía acepte sumiso ese inmerecido reproche, cuyo verdadero propósito se colige por el veneno puesto en la daga.

Un gabinete tacaño

Necesitamos recortar gastos para enfrentar la crisis. Creemos que el ejemplo debe venir del mismo gobierno

Por
Celso Marranzini / El Caribe

Hace unos días el Ministro de Economía, Planificación y Desarrollo declaró, con mucha propiedad, que era necesario que el Gobierno se abocara a un verdadero plan de austeridad.

Sectores han expresado la necesidad de recortar gastos frente a la crisis mundial del petróleo, la cual ha causado la crisis de los alimentos, por la búsqueda de combustibles alternativos que utilizan como materia prima productos derivados del agro.


Nuestro país nunca se ha caracterizado por ser ahorrador. Se critica al gobierno, pero la población tampoco es dada a economizar. Basta mencionar que aún con el galón de gasolina a cerca de doscientos pesos, no vemos una disminución del tránsito en las calles y carreteras, ni iniciativas para compartir los vehículos y gastos de combustibles.

Creemos que el ejemplo debe venir del mismo Gobierno. Con medidas y ajustes hechos a tiempo, se amortiguarán mejor los efectos de las crisis.

El Presidente, a partir del 16 de agosto, tendrá que nombrar nuevos ministros y funcionarios que estén más que conscientes de que la época del derroche terminó.

Que estén dispuestos a utilizar vehículos económicos, que los fines de semana usen sus vehículos particulares, que reduzcan gastos en publicidad, comidas, celulares y viajes.


La población pide a gritos un gobierno conformado por funcionarios que estén dispuestos a servir; que olviden la política y las candidaturas futuristas y se dediquen por entero a la función asignada; que defiendan los pesos y centavos del erario público; y más aún, que trabajen para el verdadero desarrollo del país promoviendo y financiando la producción industrial y agrícola, y apoyando el crecimiento de las exportaciones y del sector turístico.

Nada de lo anterior es posible, manteniendo una burocracia hipertrofiada e ineficaz.

El mensaje debe llegar por igual a los directores de los organismos descentralizados, a los legisladores, los síndicos, los regidores que con sus pretensiones de mayores salarios, se burlan de la población de menos ingresos y de los que pagan impuestos, y contribuyen a que el Estado mantenga costos insostenibles.

Vivimos en un país de alta presión fiscal, mucho más si calculamos ésta sin incluir impuestos como parte del producto interno bruto.

No soportamos más impuestos para ampliar gastos, más bien anhelamos una reducción de costos y ver que los aportes al fisco sean retornados en mejores servicios.

Tengo la seguridad de que de la misma manera en que el Gobierno ha logrado ser eficiente en las recaudaciones, puede ser también eficiente en la distribución del gasto.


Celso Marranzini es empresario

La conferencia de la FAO

Reactivar el sector agrícola es una tarea compleja que va mucho más allá de aumentar la producción. Se trata de revertir situaciones estructurales y medulares del campo, esquemas de producción y rentabilidad digna

Por César Nicolás Penson / El Caribe

Recién termina la Cumbre de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria FAO, celebrada en Roma, con asistencia de mandatarios de 43 países y 5,000 delegados de 180 naciones. La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se define como que “conduce las actividades internacionales encaminadas a erradicar el hambre”.

Cónclave para tratar el tema de la situación alimentaria del mundo, los altos precios, el uso de alimentos para producir biocombustibles y las consecuencias del imparable precio del petróleo. Destacó la dramática situación de los países pobres señalados en el mapa del hambre, entre los que está República Dominicana.

Al margen de las conclusiones, predecibles como sucede en estos cónclaves entre naciones desarrolladas y países de menor escala económica, la importancia del evento es que pone en agenda otra vez la grave situación sobre una parte importante de los habitantes del planeta, en lo que a alimentación se refiere.

En tiempos donde se evidencian los resultados de abusos sostenidos sobre el medioambiente y los desbalances producidos por el hombre en su afán por “dominar” la naturaleza, los desequilibrios alimentarios se ponen de manifiesto y se mencionan cifras escalofriantes: cerca de 1,000 millones de seres que sufren hambre.

El presidente Fernández jugó un honroso papel con la oportunidad de señalar aspectos fundamentales y responsabilidades mayores de los países desarrollados y la imposibilidad de cargar con un petróleo de precio astronómico. Requiere Fernández el apoyo de todos los sectores para potenciar cambios trascendentales y esquemas de desarrollo tangibles.

Reactivar el sector agrícola es una tarea compleja que va mucho más allá que aumentar la producción.

Se trata de revertir situaciones estructurales y medulares del campo, esquemas de producción, rentabilidad digna, de dar razones a los que viven en zonas rurales a no emigrar a los centros urbanos.

Se requiere tecnificación en un momento que su “haitianización” la ancla al primitivismo, la ausencia de instrucción básica y la carencia de preparación técnica.

Producimos en un solo país para alimentar habitantes de dos. En el campo hace falta el crédito blando y rápido, el seguro agrícola, fondos de garantías, asistencia técnica, la facilitación de servicios mecanizados, creación de conjuntos productivos, reducción de trabas burocráticas, la siembra planificada y la incorporación de áreas agrícolas carentes hoy de infraestructura básica.

Se precisa crear las condiciones para que el productor no sea el eslabón más débil y de más riesgos de la cadena de comercialización.

César Nicolás Penson Paulus es empresario

La crisis económica mundial

El déficit externo de los Estados Unidos junto a su crisis financiera han provocado una caída de dólares, así como una pérdida de confianza de los instrumentos financieros emitidos por sus instituciones privadas

Por
Carlos Despradel / El Caribe

El origen de la crisis mundial se debe al exceso de consumo de los Estados Unidos y a su abultado gasto militar. En la última década ese país perdió el equilibrio presupuestario y liberalizó la política monetaria así como la supervisión bancaria, lo que permitió un desmesurado incremento de la liquidez, que aumentó el poder de compra de sus consumidores.

Eso provocó incrementos constantes en su déficit externo, el cual llegó a 800,000 millones de dólares. Ese excesivo consumo de productos importados fue posible porque esta nación tiene capacidad de emitir dólares de aceptación mundial, con los cuales puede pagar a los suplidores externos.

Mientras esto sucedía, reinaba la felicidad en los norteamericanos porque habían alcanzado niveles de consumo extraordinarios y en los suplidores extranjeros porque Estados Unidos les estaba proporcionando un mercado inagotable donde colocar su creciente producción.

El mercado norteamericano se convirtió en el factor determinante del crecimiento económico mundial y del consecuente aumento del bienestar y la capacidad de compra de las naciones exportadoras.

Sólo así se puede explicar el dinámico crecimiento de varias naciones asiáticas, especialmente China, pues en ausencia de este mercado de consumo no hubiese sido posible el extraordinario incremento de la producción. EE.UU. proveyó de liquidez al comercio global y además ofreció su mercado doméstico para que las naciones extranjeras pudiesen colocar el aumento de su producción.

Este exceso de liquidez internacional no causó de inmediato una inflación mundial porque muchos países asiáticos, como China, que pagan bajos salarios, podían producir mercancías con un costo mucho menor que los suplidores extranjeros tradicionales, lo que hizo bajar los precios internacionales.

Sin embargo, a medida que esas poblaciones salían de su pobreza milenaria, también aumentaban su capacidad de compra de nuevos productos alimenticios, con lo que se produjo un súbito aumento de la demanda de alimentos a escala mundial.

Simultáneamente, el déficit externo de los Estados Unidos junto a su crisis financiera han provocado una caída del dólares, así como una pérdida de confianza en los instrumentos financieros emitidos por sus instituciones privadas.

Por lo tanto, los inversionistas internacionales han preferido colocar sus capitales en materias primas y alimentos que se cotizan en bolsa, presionando aún más los precios de ambos. Se trata pues de una crisis económica distinta a la que hemos tenido en otras ocasiones, y debe enfrentarse con medidas diferentes.

Carlos Despradel es economista

La columna de Miguel Guerrero

Por Miguel Guerrero / El Caribe

Con frecuencia me preguntan la razón por la cual me resisto a elogiar las acciones de los funcionarios y asumo siempre posturas críticas contra el poder político. Mi respuesta la extraigo de Ralph Waldo Emerson, quien enseñó la trascendencia de cuestionar la autoridad y las leyes para mejorar la sociedad.

Uno de los signos más ominosos del acontecer nacional es la tendencia a atribuir virtudes al cumplimiento del deber.

Así los funcionarios honestos, aquellos que no se aprovechan de sus funciones para enriquecerse ilícitamente, son personas virtuosas, cuando en realidad lo que hacen es cumplir con la obligación para la cual fueron designados o elegidos.

Ahora bien, una cosa es el elogio a una persona y otra reconocer las buenas medidas de un gobierno. Reconocer y apoyar las políticas que puedan beneficiar al país, no implica un compromiso.

Los dominicanos escogemos cada cuatro años a un gobierno con la ilusión de que así fortalecemos la democracia y las instituciones.

La peculiar visión de democracia bajo la cual hemos sido educados, nos hace creer que es deber de los ciudadanos con la nación votar por quien sea, lo que ha hecho así una costumbre escoger al menos malo entre opciones malas.

El resultado ha sido gobierno tras gobierno comprometidos más con pequeñas oligarquías de poder, en los campos económico, social, político y religioso, que con el verdadero interés de la nación.

Por tradición los custodios del patrimonio, para lo cual se escoge a un gobierno, terminan siendo los detentadores de los bienes públicos, lo cual explica la forma brutal en que se valen de él para su propio beneficio.

Invocando la letra de una canción, una vez me dije que había “mordido demasiado silencios” en mi vida.

Ese día me prometí a mí mismo que jamás volvería a hacerlo. No esperen de mí elogios de la arrogancia. Pero defenderé cuanto pueda beneficiar a la nación.


Miguel Guerrero es escritor y periodista

domingo, junio 08, 2008

La estrategia de Leonel contra el hambre

Amigos lectores: En posdata de mi ultimo articulo titulado “Retomando el discurso derrotista de Chomsky” referí someramente el porque Leonel fue elegido como vicepresidente de una comisión de la FAO para la erradicación del hambre. En ese artículo relaciono esa elección a que Fernández es ahora mismo, el representante más conspicuo del Neoliberalismo que esta azotando y colonizando a los pueblos pobres del mundo. Prometí en un próximo artículo escribir largo y tendido sobre este asunto. Pero felizmente la periodista Sara Pérez me ha dado la grata sorpresa de haber escrito sobre el tema en el tono mismo en que yo pensaba hacerlo. Gracias a Sara, porque me ha ahorrado una ardua labor de investigación y estudios que son necesarios a toda opinión seria y con carácter académico. Dado la brillantez y claridad con que Sara expone sus ideas, envió a ustedes el susodicho artículo de Pérez para que lo disfruten tal como yo, ya lo he disfrutado.

Reciban un saludo afectuosísimo de: Miguel Espaillat Grullón.


El Nacional, Vespertino Dominicano

POR Sara Pérez
El presidente Leonel Fernández se limitó a presentar ante la FAO una propuesta totalmente enclichetada (tal y como corresponde a todos los presidentes que tienen acuerdos y compromisos explícitos y/o soterrados con los cabilderos de las multinacionales), pero creo que por pura modestia se inhibió demasiado, perdiendo la oportunidad de enriquecer muchísimo su exposición, acompañándola de los ejemplos prácticos implementados por su gobierno.

En lo de reducir la dependencia de los combustibles fósiles refrenda la posición del desacreditado gobierno de George Bush, en el sentido de emplear grandes espacios con vocación agrícola en la producción de combustible, iniciativa a la que desde ya se le atribuye parte de responsabilidad en el actual déficit alimenticio global.

Justo sobre la crisis alimentaria se redujo a un impreciso y generalizado lamento, sin acercarse, ni por equivocación, a las tragedias del neoliberalismo, los desequilibrios de los tratados de libre comercio, la irresponsable depredación de los recursos naturales por parte de los países ricos y, desde luego, sin detenerse a hacer relación alguna entre la escasez de los alimentos y la producción de los biocombustibles.

La disyuntiva es tratar de preservar el planeta, sacrificando por lo menos parte de los intereses de las multinacionales y cambiando radicalmente los estilos de vida y los patrones de consumo de los países del primer del mundo, con Estados Unidos a la cabeza, o mantener el ritmo y las formas de explotación desenfrenada de la tierra, privilegiando los intereses de los grandes capitales, aunque esté en peligro la sobrevivencia de la especie humana y en primera línea la de los pobres.

Fernández, cuyo concepto de progreso puede resumirse en su aspiración de convertir a Santo Domingo en un Nueva York chiquito, es, desde luego, de los que cierran filas en el segundo grupo, de los que regalan computadoras donde no hay electricidad y puestos a elegir entre tener zapatos o pies, elige los zapatos. Ese modelo de pensamiento que ha aportado lo suyo en el desastre actual, no ha disminuido su arrastre y si hay alguien que puede defender los fachadismos de un progreso ficticio es el presidente Fernández, que entre otras hazañas tiene en su haber la confrontación del hambre no sólo con con toneladas de la nutritiva verborrea, sino con iniciativas tan concretas, como una pedrada en un ojo.

Quizás por no opacar a sus colegas fue que no entró en detalles sobre las estrategias empleadas por él en su país, para contrarrestar las hambrunas que persisten en amenazar diariamente al 27 por ciento de la población que él gobierna y que hace que entre un siete y un nueve por ciento de los niños dominicanos entre cero y tres años de edad tenga retrasos mentales irreversibles.

Leonel bien pudo explicarles que a pesar de la tragedia que supone para el país que de cada cien niños haya nueve irreparablemente idiotas por falta de comida, se han registrado grandes logros con lo que sobra en los banquetes de los senadores que cada mes se reparten entre ellos 20 millones en los barrilitos, aparte de los salarios de más de 265 mil pesos que tiene cada uno y sin contar los millones que sustraen con sus ONGs.

Pudo sugerir a los demás presidentes que construyan el metro más caro del mundo, con un presupuesto mayor que el que tendría la construcción del puente del Estrecho de Bering, uniendo a Asia con Norteamérica, con lo que no se eliminaría el hambre del país pero se la quitaría esa hambre –temporalmente- a cualquiera que se llame Diandino.

Pudo decirles que ocasionalmente es recomendable levantar sin aviso las compuertas de una presa, con lo que una parte del problema, nunca minuciosamente cuantificada, desaparecerá arrastrada por el río.

También pudo explicarles el Presidente que pueden implementar unas harapientas tarjetas de comida para distribuirlas sin exámenes ni controles y a título de sobornos entre los miserables de sus correspondientes países, (aunque buena parte se queden entre las botellas del partido), lo que no resuelve la situación de los miserables pero reporta dividendos políticos al generoso monarca que ordena las distribuciones.

No habría estado de más que les sugiriera que lo imitaran a él, con una depredación fiscal que garantiza que por lo menos los flamantes funcionarios del gobierno nunca van a pasar hambre, como sí la pasa el pueblo que representan.

Echando a un lado su timidez, debió decir que él, junto a la Secretaría de Educación de su país, ha implementado un programa de desayunos con “leche-placebo”, con el que se ofrece a los escolares un líquido blanco que si no se mira mucho, puede confundirse con leche, pero sin los nutrientes de ésta, tal y como puede testimoniar Nuria Piera con los resultados de los análisis de laboratorio en las manos.

Debió explicar el Presidente que el objetivo de ese programa no es alimentar a los niños sino alimentar, de forma que nunca en el resto de sus vidas corran el riesgo de pasar hambre, a los contratistas suplidores del desayuno, seleccionados por simpatías políticas, disposición y habilidad para sobornos, el tráfico de influencias y macuteo.

Pudo explicarles el Presidente, que los niños alimentados con esa “leche” seguirán desnutridos, pero que ni él ni la secretaria de Educación, Alejandrina Germán, ni el dirigente de la ADP y miembro del PLD Radhamés Camacho, padecen esa desnutrición, lo cual ya es un gran logro. Y es que por algún sitio hay que empezar.

cleo264@yahoo.com

sábado, junio 07, 2008

De medias verdades y grandes mentiras.


De La Caverna de Platón, El País.Es/Servicios Google

Pragmatismo y realidad dirigen las políticas internacionales, pero son contrapuestas por mucho que nos empeñemos.
¿Cuánto cuesta un diamante para el anillo de novia? O mejor aún, algo más cotidiano, y uno de nuestros referentes en la inflación, la gasolina que consumimos de un surtidor. A nosotros nos cuesta una media 1' 20 Euros el litro, lo que puede considerarse como suficientemente caro. Pero observando la cuestión desde otra perspectiva, un litro de agua embotellada, Lanjarón, alcanza el precio de 80 céntimos. El caso de la gasolina es ejemplificador. De los pozos petrolíferos, de Irak, por ejemplo, no obtenemos la gasolina que nos sirve de combustible para nuestros automóviles, sino petróleo, un producto natural que en términos técnicos, llamamos crudo. Su valoración en política económica son por barriles de Brendt, que en la actualidad ha alcanzado la cima de 120 dólares el barril. Este petróleo requiere de un proceso de transformación, complejo y caro. De hecho, el problema real de la actualidad no es tanto la escasez de petróleo -que lo es- como la capacidad de refinado. Una refinería -como Acerinox, en el Campo de Gibraltar- es un gran complejo industrial en donde se refina el crudo en gasolina, es decir, se transforma la materia prima en el producto que se comercializará en las estaciones de servicio.
Todo esto tiene su interés en cuanto no son los grandes principios ideológicos del hombre: libertad, igualdad, democracia, lo que rigen las políticas mundiales sino el pragmatismo. Sirven de etiquetas para el anexo ético de esos programas políticos, los intereses de las grandes empresas y multinacionales, y una excusa para reunirse en la ONU, una de las instituciones más prestigiosas pero menos realistas que existen. Es como una asignatura de la ESO que se llama Ciudadanía, el profesor de turno se empeña en meter en la cabeza de los adolescente convivencia y saber estar, pero los alumnos tan pronto abandonan la clase olvidan todo lo que han aprendido de ella. Esto mismo sucede con la ONU, que tiene como bases fundamentales el mantenimiento de la paz y seguridad, junto con la defensa de los derechos humanos. Pero estos principios resultan tan vacíos como las frases lapidarias que resultan de los grandes conflictos, como la de "todos somos berlineses" que acuñó Kennedy, en el contexto de la crisis de Berlín en la Guerra Fría. Intentos buenrollistas y políticamente correctos de acercarnos a una realidad ficticia y de contentar a la plebe con cortinas de humo.
Desde 1945, el año de creación de la ONU, 101 millones de personas han sido víctimas de conflictos bélicos. En la actualidad, hay sesenta conflictos en desarrollo -de los que, por cierto, sólo hay noticias de Irak- salvo cuando sucede una matanza en África o hay un atentado en la zona de Gaza. ¿Os acordáis de las Olimpiadas de Barcelona de 1992? El mensaje era ver el deporte como una excusa de la unión fraternal de los pueblos. Sin embargo, en el período de 1990 y 1995 se llegó al record con más de diez millones de víctimas, mientras que el siglo XX terminó con más de cuarenta millones de refugiados. Otro dato interesante es el del contingente humano del ejército: veinticuatro millones de soldados en todo el mundo, sin embargo lo significativo es el de 300.000 niños soldados, surgidos de los dramas de África. Estados Unidos preside la ONU, pero se mete en todos los conflictos importantes del planeta. Por citar dos importantes: el actual de Irak ha supuesto cien mil bajas, oficiales, durante la guerra mientras que el de Vietnam, un millón. En cuanto a los del bando contrario se cuentan por millones las bajas, entre soldados y civiles. ¿Sabíais que Bertrand Russell propuso que se celebrara un Juicio similar al de Nuremberg contra Estados Unidos, por crímenes contra la humanidad, tras el conflicto de Vietnam? Nixon dijo:¡tururú! y en cambio empezó el desenganche de las tropas.
¿Por qué EEUU interviene tanto en el mundo?
Primero, por que invierte en Defensa -en un año- todo el presupuesto de Fracia y España, juntos, dirigida a la Seguridad Social o todo el PNB de cualquier país del África Saubsahariana (a excepción de Sudáfrica). De ahí que todos los conflictos, desde la Segunda Guerra Mundial, sirvan de escenario de prubas para la moderna tecnología militar norteamericana, para hacer rentable el enorme gasto en Defensa.
Segundo, porque desde la Doctrina Truman -y el llamado "Destino Manifiesto"- se considera el gendarme del mundo.
Y tercero, pero no por eso menos importante, la denominada Ley de Bown, por la cual los Estados Unidos guardan sus reversas energéticas (petroleo, gas natural, etc) algo así como hace con sus reversas de oro, en la nevera y se encarga de la importación. De hecho, es el segundo importador -después de Japón- de petroleo y gas natural.
A parte de la ONU otro de los grandes organismos internacionales es la FAO, que ha celebrado una cumbre en estos días centrándose en el problema del hambre del tercer, como objetivo principal. Como dato podría servir el siguiente: Hay 1193 millones de habitantes en el llamado primer mundo y más de cinco mil, en el tercer mundo; sn embargo, en 2050, según una elaboración propia a partir de United Population Division y El Estado de la población mundial (2008), en www.unfpa.org, formarán parte de los paises desarrollados 1181 millones, mientras que en las regiones menos desarrolladas más de ocho mil millones de habitantes.
En cuanto a a la producción agraria, uno de los puntos fundamentales que toma la FAO, esta ha aumentado considerablemente desde la segunda guerra mundial, y mientras esto coincide con una gran reducción de la población activa en los paises desarrollados, en el tercer mundo llega a alcanzar el 90% en ciertos paises africanos, en donde también se ha experiementado un crecimiento notable. De hecho, la persistencia del hambre parece contradictoria a la evolución de la producción del Tercer Mundo. Según Naciones Unidas, ha crecida la agricultura a un ritmo de 3% mientras que la población al 2,5%, con la única excepción de África subsahariana. ¿Cuál es el problema, entonces? El genial documental La pesadilla de Darwin investigaba el ciclo completo del expolio, mostrando ordenadamente una información espeluznante en torno al florecimiento de unas industrias localizadas en las orillas del lago Victoria, relacionada con la captura y exportación de unos peces, que se conocen con el nombre de perca del Nilo. También hace mención al proeblema del tráfico de armas, como a la exportación masiva de las riquezas africanas e importanción de productos básicos de consumo - guisantes por peces, por ejemplo - y manufacturas. Es decir, la gran mayoría de la producción africana, por seguir con este ejemplo, va dirigida a la exportación, a la mesa de los paises ricos.
Es verdad que la época del colonialismo, de las largas hileras de esclavos, del hombre blanco civilizador y del llamado Buen Salvaje, pasó a la historia, pero un nuevo neocolonialismo arremete con fuerza en este siglo XXI. Quizás no esté dirigido directamente por los gobiernos, sino por las grandes empresas, pero es cierto que el apoyo de aquellas es indudable y es uno de los aspectos que permiten continuar la política internacional de hace siglos, la de expoliar lo que se pueda y más. La política de los políticos que está hecha de medias verdades y grandes mentiras.

Se necesita mucho más

Hoy, Matutino Dominicano

Es necesario crear conciencia de los problemas de la producción

FIDELIO DESPRADEL
La prensa escrita y televisiva llena sus espacios con el grito desesperado de los productores nacionales. El encarecimiento de los alimentos y todo lo relacionado a la producción agrícola y pecuaria, ocupa la atención de los grupos corporativos, funcionarios del gobierno y la opinión pública.

Los productores agropecuarios proponen plan al gobierno que contempla la eliminación de los impuestos al gasoil para uso campesino y subsidiar los fertilizantes y la soya para uso de avicultores y porcicultores. Demandas justas. Apoyarlas y acompañar a los productores en su brega por torcer el brazo al gobierno es lo menos que pueden hacer las instituciones políticas y sociales y la ciudadanía.

Pero al tiempo que apoyamos las justas demandas, es necesario ir creando conciencia acerca de la raíz de los problemas de la producción nacional, en particular la agrícola y pecuaria, y de los grandes males que aquejan a los dominicanos y dominicanas, harto denunciados, tanto por las fuerzas progresistas como por el anterior y último informe del PNUD. La trampa en la que tienen encerrado al país y sus gentes tiene relación directa con la política económica y con el conjunto del modelo que le han impuesto al país los últimos gobiernos que nos han fastidiado, de los cuales este último, presidido por el doctor Leonel Fernández, se gana el premio, tanto en la profundización de un modelo que nos conduce al precipicio, como en esas feas aristas de dicho modelo relacionadas con el nivel de corrupción, cinismo, indiferencia y demás atributos de este equipo gobernante. Rescatar la agricultura, pecuaria y producción nacional requiere mucho más que estas justas medidas y reformas que exige al gobierno la Junta Agroempresarial. De lo que se trata es de cambiar la política económica y modelo. Lo primero es la voluntad política del gobierno, respaldado por una correlación de fuerzas sociales favorables a este cambio de rumbo. El problema de fondo es hacia dónde se dirige el conjunto de la renta nacional, que hoy se inclina en forma abrumadora a favor de los importadores, los intermediarios, el conjunto del capital extranjero y el sector financiero.

Se necesitan, cada año, de muchos miles de millones de pesos dirigidos hacia la agricultura, pecuaria y manufactura nacional, suma que hoy va a parar a manos del capital financiero, de los importadores, los intermediarios y el capital extranjero.

Se necesita cambiar la Junta Monetaria, de forma tal que la llamada política financiera esté dirigida a facilitar la producción nacional y no a destruirla, como ha pasado en las últimas décadas. Se necesita que el grueso del ahorro nacional se dirija, a través de la banca y otros medios, hacia la producción y no hacia la importación, la intermediación y el consumo, como pasa hoy en día. Se necesita que el gobierno y demás instituciones del Estado garanticen el flujo de efectivo hacia las inversiones productivas, hacia el asesoramiento técnico, el apoyo a la investigación y la formación de la mano de obra para la producción. Se requiere que el gobierno y demás instituciones del Estado busquen la forma de garantizar las inversiones en la agricultura, pecuaria y manufactura, contra desastres naturales, plagas u otras contingencias anormales, de forma que los productores sean el objeto principal de crédito de la banca nacional, empezando por la banca estatal, que en los últimos años ha estado dedicada a hacer “negocios” para aumentar los dividendos de los importadores, intermediarios y todo tipo de especuladores, y los bolsillos de sus gerentes, que reciben un porcentaje de sus cuantiosos beneficios.

Se necesita frenar el contrabando y que el gobierno contribuya a crear el mercado para la producción nacional y las facilidades para el transporte y almacenamiento de esta producción y se necesita, como cuestión de primer orden, poner las tierras del Estado y las tierras ociosas o mal utilizadas en manos de verdaderos productores, cambiando los motores de “motoconchistas” por tractores, invernaderos y sistemas modernos de producción.

El actual gobierno y sus socios (que tienen una voracidad e indiferencia sin precedentes en la historia) no están en capacidad de dar un giro de esta envergadura y naturaleza.

Rescatar el PRD

Hoy, Matutino Dominicano

El PRD actúa de espaldas a la realidad partidaria y nacional

BONAPARTE GAUTREAUX PIÑEYRO
La arqueología de la realidad actual debe poner el caso sobre la mesa y con las herramientas modernas, los equipos adecuados y la experiencia de cirujanos de la cotidianidad encontrar dónde hay que hundir el escalpelo para eliminar la parte dañada, impedir que continúe el mal, regenerar lo salvable, lo bueno y re-emprender el camino que, concuerdo con el sacerdote guerrillero colombiano Camilo Torres cuando dijo: la lucha es larga, comencemos ya.

Los imperios han sido destruidos por la ambición, el crecimiento anárquico y por no atender el imperio con la misma eficiencia en la metrópoli que en sus fronteras.

Los partidos que crecen sin un programa, descuidan la maquinaria y dependen de factores que no son los más beneficiosos para el grupo. El Partido Revolucionario Dominicano, de tan larga, limpia y hermosa trayectoria actúa de espaldas a la realidad partidaria y nacional.

El mal comenzó cuando se calló a los disidentes con acuerdos de aposentos y con la contribución a la elefantiasis del Comité Ejecutivo Nacional, donde hay una serie de personas, cuyos dos o tres pesos o nombres de relumbrón les han permitido escalar posiciones que no merecen, pues poco tienen que ver con la historia de luchas del partido, y pasan de críticos del PRD a su Comité Ejecutivo Nacional.

El PRD se convirtió en una fuerza política importante mientras fue una selección de líderes entre líderes, lo que se hacía de esta manera:

Diez Comités de Base eligen 3 miembros para la convención del Comité de Zona;

Esos 30 compañeros eligen el Comité de Zona;

Diez Comités de Zona eligen 3 compañeros para la Convención Municipal;

Esos 30 compañeros eligen 3 compañeros para la Convención Provincial.

En una provincia de cinco municipios, esos 15 compañeros eligen el Comité Provincial.

Cada Comité Provincial elige cinco compañeros para que participen en la Convención Nacional, cada vez que fuera necesario convocarla.

El Comité Ejecutivo Nacional tendrá 150,160 miembros.

Las convenciones deben celebrarse en fechas fijadas en los estatutos, así los compañeros pueden hacer el trabajo político para que sus iguales los distingan con su voto. Al abandonar ese modelo el partido cayó en el providencialismo, el reparto de mercedes estratificó la corte y colocó más cerca de la luz a los ciegos, a quienes mejores mieles tenían en la palabra envenenada de adulación.

Se volvió a la política del índice benefactor que aupaba antojadizamente a gente que cree que está por encima de otros. El Partido Revolucionario Dominicano necesita una revolución interna que separe la paja del grano, aísle al corrupto, premie a quienes lo merecen y castigue los audaces que con palabras bonitas o mucho dinero quieren mantener secuestrado, para siempre, al buey que más jala, la luz que más alumbra. Combatamos la oposición interna de gente que trabaja para sí en desmedro de los intereses del Partido.


Al día

El Nacional, Vespertino Dominicano

POR JUAN JOSÉ AYUSO

Guillermo Díaz Bidó y César A. Cuevas Pérez son los autores de “Urbain Deveaux y el alba de Palo Hincado”, 181 páginas, Editora Búho, 2005, con el que ganaron ese año el Premio Anual de Historia José Gabriel García, en la modalidad de Ensayo e Investigación.

Acerca del fin de la “era de Francia” en Santo Domingo y de la batalla final de Palo Hincado, en 1808, el tema se centra en la actuación del general Urbain Deveaux entre 1802 y 1804, más que nada en Santiago, donde enfrentó los brotes de lo que sería después la “reconquista”.

El trabajo empieza por hacer precisiones de tiempo por las diferencias entre los calendarios gregoriano y revolucionario, que determinan errores de fechas según quiera el investigador traducir del segundo al primero, y viceversa, ya que los ajustes de los días de un año determinarían fechas distintas de las que se conoce en la historiografía.

Pero aunque notable, el detalle no es trascendente, sin importar –es un ejemplo- que los brumario y termidor y ventoso del revolucionario no coincidieran al pie de los días con los junio, agosto y diciembre del gregoriano.

Con todo y que ganó el premio que lleva el nombre del “historiador nacional”, el libro de Díaz Bidó y Cuevas Pérez no cuenta con índice de nombres, falta que no suele tolerar la metodología de la investigación y la publicación.

El uso de fuentes francesas determinaría que los investigadores centraran su trabajo en el general Urbain Deveaux y no en los “españoles” o habitantes de la parte este de la isla que desde el Tratado de Basilea de 1795 fue cedida por España a Francia.

“Españoles”, y no dominicanos, era el gentilicio que se utilizaba entonces para bautizar a los naturales y residentes en este territorio, aunque Díaz Bidó y Cuevas Pérez utilizan en muchos casos el de “dominicano”. (De ahí la “reconquista”, que buscaba zafar a la parte este del dominio francés para adherirla de nuevo al reino de España, pese a que éste la había cedido.)

“Urbain Deveaux…” revela otros datos históricos importantes, de archivos franceses, y quizá por eso no deja de ser más la biografía de un militar galo que la historia de un proceso socioeconómico y político en Santo Domingo de principios del siglo XIX.

La mentalidad colonialista y cortedad de miras de Juan Sánchez Ramírez, que no se aplicaban a la otra figura del proceso, Ciriaco Ramírez, impedirían convertir ese movimiento en el primero que buscaba el establecimiento de la República independiente, libre y soberana que tampoco postuló el que organizó en 1821 el auditor general del gobierno colonial José Núñez de Cáceres.
El primero de diciembre de ese año y como reacción a las precariedades financieras y a la pobreza general de la poco numerosa población del territorio, en el cenit de lo que la historiografía conoce como “España boba”, el funcionario colonial quiso crear el “estado independiente del Haití español” pero afiliado a la protección de una “Gran Colombia” suramericana que no existía más que como ideal.

El peligro acecha al turismo



El transporte aéreo, uno de los pilares de la industria turística, está siendo duramente golpeado por la crisis mundial del petróleo

Por
Daniel García Archibald / El Caribe

La cancelación de rutas y reducción de vuelos anunciados por algunas aerolíneas que vuelan desde y hacia República Dominicana, ha encendido la luz de alerta para el turismo.


El transporte aéreo, uno de los pilares de la industria, está siendo duramente golpeado por la crisis mundial del petróleo, afectando considerablemente los combustibles.

Esto llevará no sólo a que las aerolíneas tengan pérdidas globales de alrededor de 4 mil millones de euros este año, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que las agrupa, sino que provocará la quiebra de muchas.

La sola quiebra de aerolíneas, significa una reducción de vuelos y asientos para que menos personas puedan viajar. Significa también que quienes logren sobrevivir deberán aumentar sus tarifas para compensar costos, lo cual se traducirá en una reducción de la demanda por parte de los pasajeros.

Esto significa que los destinos turísticos tendrán también menos demanda y entonces podría producirse lo que desde Europa advierte el presidente de la Confederación de Organizaciones Turísticas de América Latina (Cotal), sobre los efectos negativos de la crisis para la región.


Ante esto que ya tenemos aquí, ¿qué hacer? Sin dudas que para República Dominicana la situación se torna muy difícil por la dependencia que tenemos de líneas aéreas extranjeras a las cuales, históricamente, les hemos dado todo, por no tener una línea bandera.

Nuestro turismo tiene una dependencia mayoritariamente aérea, contrario a otras islas que se apoyan en los cruceros, al cual también afectan los precios del petróleo, pero no tanto. Sus costos son más bajos.

Los vuelos charters, en su mayoría procedente de destinos largos, son el principal soporte del turismo dominicano, al cual los cuales se les han dando todas las facilidades siempre.

Ante ese cuadro no hay otra alternativa que ayudar a los agentes del sector (aerolíneas, operadores y hoteleros) a bajar sus costos, reduciendo impuestos y dando incentivos.

Esto no resuelve el problema en su totalidad puesto que los viajeros se reducirán por su incapacidad económica para viajar, lo cual llevará a las aerolíneas a reducir los vuelos. Pero, por lo menos algo se hace para ver si evitamos una caída estrepitosa de la “industria sin chimenea”.


Particularmente creo que bajando las tasas aeroportuarias, reduciendo los impuestos al combustible de avión y eliminando algunas medidas impositivas se puede hacer un importante aporte.

Daniel Garcia Archibald es periodista
darchibald@hotmail.com

La columna de Miguel Guerrero

Por Miguel Guerrero / El Caribe

Los temas abordados por el presidente Fernández en su discurso esta semana en la cumbre convocada por la FAO en Roma, no alcanzaron las expectativas creadas por los comunicados oficiales en relación con esa actividad.

Se había anticipado una propuesta presidencial para mostrarle al mundo la forma de encarar la crisis derivada de los altos precios del petróleo y sus derivados.

La intención parecía pretenciosa a la luz de los exiguos resultados oficiales por plantear una solución de mediano y largo plazo al tema del petróleo, pero de todas maneras nadie la cuestionó y el anuncio generó grandes titulares en la prensa.

Sin embargo, el presidente se limitó a decirle a la comunidad internacional allí reunida lo hecho público a la nación en su comparecencia ante la Asamblea Nacional el 27 de Febrero, cuando anunció la aprobación de un proyecto privado para la fabricación de etanol en base a la caña, en terrenos pertenecientes al moribundo ente estatal azucarero CEA en la provincia de San Pedro de Macorís.

En amplios círculos y foros internacionales se discute con énfasis la relación existente entre el auge de la producción de biocombustibles, a partir de la caña, como es el caso de Brasil, y del maíz, como ocurre en Estados Unidos, y la creciente escasez y encarecimiento de los alimentos, especialmente cereales como el arroz, trigo y maíz.

En vista de ello, no está muy claro el objetivo presidencial de plantear un asunto netamente local en una cumbre mundial, cuya principal preocupación giraba alrededor de la crisis alimenticia.

La idea del gobierno, como lo ha expuesto el mandatario, es atenuar con el uso de etanol los efectos de los precios del petróleo.

Pero el consumo intensivo de biocombustibles exigirá el uso cada vez mayor de tierras aptas para la producción de alimentos. La cuestión plantea sin duda un verdadero dilema al presidente Fernández.

Miguel Guerrero es escritor y periodista
mguerrero@mgpr.com.do

viernes, junio 06, 2008

El silencio de ETA, las FARC y Hugo Chávez

RAMÓN PÉREZ-MAURA, ABC.Es/Servicios Google
«Por una grave confusión con otra unidad de las FARC que los confundió con «elenos» [terroristas del Ejército de Liberación Nacional (ELN)] y los atacó, la guardia ejecutó a 11 de los 12 rehenes porque pensaban que el Ejército los atacaba. Grave equivocación que nos creará muchos problemas. Si hay Ejército cerca en el lugar donde ocurrieron los hechos y podemos arrastrarlos para ese lugar, le podemos echar la culpa de lo ocurrido al enemigo». Esto es parte de un correo electrónico enviado por Alfonso Cano, cabecilla de las FARC tras la muerte de «Tirofijo», a los demás miembros del secretariado, el 18 de junio de 2007, día de la masacre de once diputados del Valle del Cauca que estaban secuestrados por la organización terrorista. El correo, como tantos otros tesoros malignos, ha surgido del ordenador capturado al terrorista «Raúl Reyes» tras su muerte en un enfrentamiento con el Ejército colombiano en territorio ecuatoriano.
El primer afán de las FARC y del Gobierno venezolano fue el de descalificar cualquier dato que pudiera surgir de ese computador, sabedores de la gravedad de todo lo que pudiese contener. El aval que ha dado la Interpol a la investigación, en el sentido de que ningún contenido del ordenador ha sido manipulado por las autoridades colombianas, pone en muy difícil terreno a cuantos desfilan por el destape que está haciendo la Policía colombiana.
El pasado viernes anticipábamos en ABC la vinculación de las FARC con ETA y su propuesta a los terroristas españoles de que pagaran los favores recibidos matando en Madrid a Andrés Pastrana. ABC ha contado también cómo uno de los interlocutores de los etarras, Iván Márquez, tiene colgadas en internet diatribas contra la Familia Real española y nuestra democracia. Y cómo este Márquez se mueve a sus anchas en Venezuela, creando el maridaje perfecto: FARC-ETA-Chávez. Ni siquiera el bolivariano -ni su embajador, el locuaz Toro Hardy- es capaz de salir al quite de las graves implicaciones que contiene el ordenador de «Raúl Reyes».

Las armas no brindan seguridad

Mueve a una profunda preocupación que en nuestro país se otorgaron diariamente 290 licencias de porte y tenencia de armas, de las cuales el 93.4% de esas autorizaciones van a parar a manos privadas

Por Servio Tulio Castaños Guzmán / El Caribe

En esta semana, el Instituto Caribeño para el Estado de Derecho (ICED) y la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS), acompañados por la Pastoral Juvenil, presentaron a la opinión pública los lineamientos del “Programa de Prevención y Reducción de la Violencia Armada”, así como dieron a conocer los resultados de la investigación que el ICED ha realizado sobre control de armas de fuego en el Caribe.

Mueve a una profunda preocupación que en nuestro país se otorgaron diariamente 290 licencias de porte y tenencia de armas, de las cuales el 93.4% va a parar a manos privadas. Esto sin tomar en cuenta que no se tienen cifras precisas de la circulación ilegal de armas.

De esta forma, y en el marco de la “Semana Global de Acción Contra la Violencia Armada”, proponemos a la sociedad dominicana que asuma el compromiso de enfrentar las nefastas consecuencias de la violencia armada, las cuales afectan todos los ámbitos de la vida en sociedad, a través de la implementación de un programa cuyos principales ejes son los siguientes:
Elaborar un proyecto de ley que restrinja el fácil acceso a las armas de fuego: Nuestra ley es sumamente permisiva en cuanto al otorgamiento de licencias a civiles.

Aumentar la sensibilidad hacia la violencia armada: Proponemos la realización de campañas que sensibilicen a la población sobre el grave peligro que la proliferación de armas implica para la paz social.

Insistir en un sistema de registro, marcaje y rastreo de armas más eficiente y actualizado: De esta forma se contribuye a evitar el desvío de las armas legales al mercado ilegal. Además, el marcaje es fundamental en las investigaciones penales, al facilitar la identificación y rastreo del arma involucrada en la comisión de un delito.

Difusión de la Ley Marco de Armas de Fuego, Municiones y Materiales Relacionados: Es importante el estudio y discusión de la Ley Marco de Armas de Fuego, Municiones y Materiales Relacionados elaborada en el año 2006, a los fines de servir de marco legislativo común para toda Latinoamérica en materia de control de armas de fuego y municiones.

En estos momentos el proyecto de ley está siendo discutido en el PARLATINO para su aprobación.

Involucrar a los organismos estatales en el trabajo de prevención y reducción de la violencia armada: Como sociedad civil, debemos aunar esfuerzos con aquellas instancias llamadas a intervenir en la solución de la problemática a nivel estatal, ya que sin un trabajo coordinado entre Estado y sociedad civil es casi imposible que se vean resultados tangibles.

Lograr la ratificación y perseguir el cumplimiento de los convenios internacionales relacionados al tráfico ilícito de armas de fuego: República Dominicana no puede mantenerse al margen de la tendencia regional a controlar mejor el mercado de las armas.

Impulsar políticas encaminadas a mejorar el control fronterizo: En ese sentido, Haití no cuenta todavía con una legislación en materia de control de armas, y tampoco con un sistema de registro organizado de las armas de fuego importadas o de tránsito en el país, lo que fomenta en gran medida el tráfico ilícito de armas.

Por otro lado, tampoco existen los mecanismos de control necesarios en nuestro país para verificar adecuadamente el comercio que se da a través de la frontera, por lo que es obligatorio tomar medidas conjuntas para frenar dicha situación.Servio Tulio Castaños Guzmán es vicepresidente ejecutivo de FINJUS

PULSACIONES


El Nacional, Vespertino Dominicano

POR RADHAMÉS GÓMEZ PEPÍN
Escribí el lunes 19 de mayo -tres días después de las elecciones- que la felicitación de la Organización de Estados Americanos (OEA) y del Gobierno de Estados Unidos a los ganadores era como un clavito en el zapato, porque también ambas deploraban el uso de recursos del Estado en favor de la reelección triunfante.

Decía que el Gobierno a inaugurarse el 16 de agosto, una extensión del actual, tenía que caminar bien derecho, "sin desviaciones hacia ningún lado y, de haber alguna, que sea hacia la derecha. Está bien cogido por el pichirrí."

Y esto debía ser así, explicaba, porque cualquier desviación hacia otros rumbos repercutiría hasta la maquinaria publicitaria de la OEA, pero sobre todo la de Estados Unidos, para recordar que el Gobierno que se salía del carril era producto del uso indebido de dichos recursos.

Y continuaba así:

"Nada de agradecimientos públicos al presidente Chávez por el favor petrolero que nos hace, así como tampoco reconocimientos de ninguna índole a Fidel, Evo, Correa y quizás tampoco a Cristina. Nada de autonomía ni de dignidad o independencia".

Pues bien, durante el último día de la fracasada cumbre de 183 países de la FAO en Roma, el presidente Leonel Fernández hizo ayer todo lo contrario de cuanto le "aconsejaba" en ese parrafito.

Reconoció cuanto hacen las naciones dirigidas por esas personalidades en favor de los pueblos del mundo y si bien es evidente que se trató de un acto de justicia, no menos cierto es que podría provocarle disgustos a los centros de poder en Washington, que contagiarían a la dócil OEA.

Y no es que yo crea que Leonel haya cambiado de rumbo en su orientación política de años, sino que en Washington son muy celosos con sus intereses y no entienden ciertos gestos que escapan a la hipocresía de la diplomacia.

Confieso que pocas veces en la vida me he sentido tan satisfecho como esta mañana al leer las declaraciones de nuestro Presidente, pero no albergo ni la más mínima ilusión en un cambio de miras.

Fue como ponerme un tapón en la boca para que no dijera pendejadas y me sentí bien satisfecho y merecedor por haberlo recibido.

Pero no me hago ilusiones, porque las cosas no pasarán de ahí y, para suerte mía, todavía tiene vigencia aquello de que "soñar no cuesta nada".

Por eso, sobre todo, no deseo despertar de este sueño. Y lo agradezco.

Lástima que no haya sido más prolongado. ¿O lo será?

rgomez@elnacional.com.do

Poner el gobierno a dieta


El gobierno nada puede hacer en cuanto al precio del petróleo, pero sí puede desmontar el gravoso andamiaje impositivo, que disfraza con el nombre de "tasas", para poder manejarlo a su antojo por decreto

Por
Manuel Quiterio Cedeno / El Caribe


El incremento de los precios del petróleo ha provocado un aumento insoportable en el costo del combustible para los aviones, creando una grave crisis en el sector del transporte aéreo que traerá graves consecuencias para nuestro país, ya que nuestra industria turística depende de este soporte para su existencia.

Además, afectará todas las formas de intercambio de los dominicanos con el exterior, ya que el único país con el que tenemos transporte de pasajeros por vía terrestre es Haití, y marítima con Puerto Rico.

El gobierno nada puede hacer en cuanto al precio del petróleo, pero sí puede desmontar el gravoso andamiaje impositivo, que disfraza con el nombre de “tasas”, para poder manejarlo a su antojo por decreto.

Ya habíamos advertido sobre las irracionalidades de la política fiscalista del gobierno en relación con la actividad aerocomercial.

Ahora ya estamos en “alerta roja” y el gobierno tendrá que poner término a su glotonería impositiva y escoger entre mantener sus altos impuestos, o reducir los impuestos y mantener algo de lo que todavía recibe. Así de simple.

Más del 30% del valor de cada boleto aéreo vendido en el país corresponde a impuestos.

A esto se suman los ingresos que tiene el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) por diversos cobros que hace a las aerolíneas y los altos impuestos al combustible de avión.

Para ofrecer una idea de lo que ha ocurrido, en el período 2005-2007 las diferentes “tasas” que se cobran por cada pasajero en vuelos charters aumentaron un 70% y en vuelos regulares un 30%.

En el período mayo/2004-mayo/2008, el impuesto al combustible de avión aumentó un 901% y el costo final del combustible se incrementó un 104%. Igualmente se multiplicaron por dos, tres y cuatro, las diferentes tarifas del IDAC. Los cobros directos del gobierno con cargo a cada pasajero suman US$62.60

Ahora nuestros aeropuertos son carísimos y en el primer capítulo de esta crisis que todos sabíamos que venía, perderemos unos 2000 asientos diarios, que con una ocupación del 70% significan una pérdida de RD$82 millones mensuales para el gobierno.

La avaricia rompe el saco. El gobierno debe ponerse a dieta. Las autoridades turísticas, que alentaron la glotonería, han dicho que debe reducirse el impuesto al combustible. Esto es positivo, pero debe ampliarse a todos los impuestos.
Manuel Quiterio Cedeño es periodista
mquiterio@cicomnews.com

La columna de Miguel Guerrero


Por Miguel Guerrero / El Caribe

Los diarios digitales publicaron ayer fotografías y detalles de una misa oficiada en una iglesia de Roma a la que asistieron el presidente Fernández, su esposa, los funcionarios que lo acompañan en su gira por Europa y el personal acreditado en las embajadas de Italia y el Vaticano.

La misa fue dicha por monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, arzobispo de la arquidiócesis de Santiago y presidente del Episcopado Dominicano, quien estuvo asistido de varios sacerdotes, y en presencia de altos representantes de la Santa Sede, en la basílica de San Giovanni Batista del Fiorentini, donde se encuentra, según la versión periodística ofrecida por el gobierno, un cuadro con la imagen de la Virgen de la Altagracia.


En sentido general, esto nada tendría de extraño, dado que Roma es el centro del catolicismo mundial y el reciente fervor religioso del señor Fernández.

Lo que llama la atención es el motivo del oficio, que la misa fuera en “acción de gracias” por la reelección del presidente.

Es decir para agradecer al Altísimo un triunfo electoral que probablemente no agradó al 47 por ciento de los dominicanos, en su mayoría católicos, que votaron por las distintas opciones de oposición.


Una actividad para la cual viajó al viejo continente una respetable y admirada autoridad eclesiástica y que hará preguntarnos sobre el rumbo por donde se encamina el país. No se necesitan más palabras.

Miguel Guerrero es escritor y periodista
mguerrero@mgpr.com.do

jueves, junio 05, 2008

Caricatura de leche en desayuno escolar

PANCARTA/Listín Diario

Raúl Pérez Peña (Bacho)

No digamos jamás la mentira,
No engañemos a nuestros papás...

La expresión entonada en la Escuela es oportuna a propósito del reportaje de Nuria Piera exponiendo un grave engaño que se ha venido cometiendo con la niñez mediante el desayuno escolar.

Clasifica como crimen de lesa humanidad servir como leche lo que es una caricatura carente en proporción mínima de los ingredientes de nutrición que necesita un niño de edad escolar.

Pero también es crimen de lesa humanidad que la educación de los “hombres del mañana” se imparta en ausencia del soporte alimenticio elemental, lo que se agrava con la mentira.

Sumado a los escalofriantes datos del reportaje, reveladores de que es una sombra y no leche lo que consumen los niños en el desayuno escolar, sucede algo sumamente grave con ese mayúsculo negocio en el que figura involucrada la Secretaría de Estado de Educación.

Veamos algunos aspectos. No se cumple con la exigencia de ley de que en la etiqueta de todo producto destinado al consumo se inscriban con exactitud y certeza los datos y proporciones de los ingredientes.

Los importadores de suero están obligados a comprar leche de producción nacional en una proporción establecida por la ley, requisito por cuyo cumplimiento debe velar (y no lo hace) la Secretaría de Agricultura.

Fuentes confiables afirman que la caricatura de leche del desayuno escolar envuelve un negocio del ministerio de Educación con una empresa que ni remotamente cumple con su obligación de comprar leche de producción nacional en una cantidad que debe alcanzar los 100 mil litros, según los cálculos.

Lo peor es que la baja proporción que compra de leche dicha empresa, la vende más adelante en vez de utilizarla en el licuado que negocia con Educación. Algunos llaman “agua de tenis” a dicho producto. Habría que desollar otras partes en este negociazo, una de cuyas engañifas es que la caricatura de leche es vendida a precio de vacamuerta.


DE VARIADOS TEMAS/Un país sin Estado

Listín Diario

Freddy Ortiz

Cuando el amigo llamó para invitarme a participar en un evento que comenzaría a las diez de la noche, en un lugar alejado de mi morada, reaccioné casi gritándole al teléfono que si estaba loco. Lo atribuyó a “mi vejez conservadora” y le contesté de esta manera: Un recorrido por la ciudad, después de las once, es un deambular por círculos infernales donde reina la provocación, bajo la aceleración inducida por excesos alcohólicos y narcóticos, que se delatan en las despistadas miradas de quienes conducen temerariamente.

Esta sociedad se ha vuelto inextricable y basta leer la prensa diaria o escuchar las narraciones de vivencias, para entender que el país ha sido abandonado por el Estado, porque gran parte de las instituciones que lo conforman, no funcionan. En consecuencia, cada quien busca cómo proteger su micromundo y eso nos ha dividido en islas, olvidando que si no se estructura adecuadamente el entorno común, nadie podrá disfrutar de lo bien ganado.

Muy allá arriba, creen que es insalvable el muro que limita su particular sociedad; su “life style” de “jet set”. ¿De qué sirve una fastuosa residencia, amenazada por un número cada vez mayor de ladrones y crueles asesinos? ¿De qué sirve un vehículo lujoso si tienes que andar con el corazón en vilo, ante la amenaza creciente de que te asalten en un parqueo de restaurante, discoteca, centro comercial o camino al aeropuerto?

¿Para qué le servirán a papá y mamá tanto dinero, si por las noches despertarán una y otra vez sobresaltados, a la espera de ser los posibles “ganadores” de la macabra lotería de la vida, con la noticia de que sus hijos, aventureros de la noche como todo joven, fueron elegidos para morir en manos criminales? Si 42% de los sometidos por tráfico y consumo de drogas son liberados, como ha dicho el general Ferreiras,

¿Para qué tener una DNCD y para qué comprar caros aviones perseguidores? ¿Para qué tener una costosa Policía Nacional, si hasta los atrapados en el instante del acto criminal, son liberados por los fiscales, argumentando “errónea instrumentación”? Los cambios de esta sociedad nos obligan a adoptar una nueva alteridad, a ser otros, nada confiados de que salir a inventar las noches, borrachos de Benedetti, Darío y Luis Miguel, pueda tener los atractivos de añorados tiempos.

El autor es publicitario.

Las lecciones de los pobres

Listín Diario, Matutino Dominicano

Mario Vargas Llosa -

Cuando murió su padre, Aquilino Flores tenía doce años y sabía que su tierra, Huancavelica, uno de los departamentos más pobres de la sierra peruana, no le depararía más futuro que la inseguridad y el hambre en que había vivido desde que nació.

Entonces, como millares de sus comprovincianos, emigró a Lima. Allí empezó a ganarse la vida lavando autos en los alrededores del Mercado Central. Era un muchacho simpático y trabajador y, un día, el dueño de uno de los carros que lavaba, le propuso que le vendiera algunos de los polos que fabricaba en su taller informal. Le dio veinte y le dijo que se tomara todo el tiempo que le hiciera falta. Pero Aquilino vendió las veinte camisetas en un solo día. De este modo, antes de haber alcanzado la adolescencia, pasó de lavador de autos a vendedor ambulante de ropa en el centro de la Lima colonial.

No tenía casi instrucción pero era empeñoso, inteligente y con una intuición casi milagrosa para identificar los gustos del público consumidor. Un día le preguntó a su proveedor de polos si se los podía confeccionar con figuritas de colores, que eran los preferidos de sus clientes. Y como aquél no fabricaba ropas estampadas, Aquilino subcontrató a un tintorero informal para que añadiera adornos e imágenes a las camisetas que vendía. A veces, él mismo le sugería los diseños y colores.

Como el negocio funcionaba bien, Aquilino se trajo de Huancavelica a sus hermanos Manuel, Carlos, Marcos y Armando y los puso a trabajar con él. De vendedores ambulantes pasaron luego a ser comerciantes estables en el Mercado Central. Para conseguir los mejores sitios del local, estaban allí a las cuatro y media de la madrugada y no se movían de sus mostradores hasta el anochecer.

De intermediarios y vendedores, se convirtieron después en productores. Comenzaron con una máquina de coser en un garaje, luego otra, otra y muchas más.

El gran salto del negocio artesanal de Aquilino Flores comenzó el día en que un comerciante de Desaguadero, la ciudad fronteriza entre Perú y Bolivia y paraíso del contrabando y la economía informal, le hizo un pedido de ¡diez mil dólares de camisetas con dibujitos de colores! Aquilino tuvo una especie de vértigo. Pero él nunca le había escurrido el bulto a un desafío y aceptó el reto. De inmediato, subcontrató a todos los talleres de confección del barrio y trabajando a marchas forzadas llegó a entregar los diez mil dólares de polos en los plazos prometidos. Desde entonces, la familia Flores se dedicó, además de vender, a producir ropas para los peruanos de bajos ingresos y a distribuir sus mercancías ya no solo en Lima sino por provincias, y a exportarlas al extranjero.

Cuarenta años después de su llegada a Lima, con una mano atrás y otra adelante, el ex lavador de autos y ex vendedor callejero es el dueño de Topy Top, el más importante empresario textil del Perú, que tiene ventas anuales de más de cien millones de dólares y que da empleo directo a unas cinco mil personas (dos tercios de ellas mujeres) e indirecto a unas treinta mil. Cuenta con treinta y cinco almacenes en el Perú, tres en Venezuela, varias fábricas y un próspero sistema de tarjetas de crédito para el consumo en sociedad con un banco local. Sigue siendo un hombre sencillo, orgulloso de sus orígenes humildes, que trabaja siempre unas doce horas diarias y los siete días de la semana. Sus hijos, a diferencia suya, han estudiado en las mejores universidades y contribuido como profesionales a la formalización y modernización de sus empresas, un modelo en su género y no sólo en el Perú.

Tomo todos estos datos sobre Aquilino Flores y Topy Top de un penetrante estudio del economista Daniel Córdova y un equipo de colaboradores que aparece en un libro recién publicado en los Estados Unidos: “Lessons from the Poor” (“Lecciones de los pobres”), editado por Álvaro Vargas Llosa para The Independent Institute, una fundación que promueve la cultura liberal. En él se estudian cuatro casos de empresas y los clubes de trueque que surgieron en Argentina durante la crisis financiera del año 2001-2002. Las empresas, dos de América Latina y dos de África, que, como las de los Flores, nacieron sin capital alguno, por iniciativa de gentes muy humildes y de educación precaria, y que, a base de esfuerzo, perseverancia, intuición y astuto aprovechamiento de las condiciones del mercado consiguieron crecer hasta convertirse en poderosos conglomerados que hoy operan en el mundo entero dando empleo a decenas de miles de familias y contribuyen así al progreso de sus países. Es un libro estimulante y práctico que muestra, con pruebas palpables, que la pobreza es derrotable para quienes tienen ojos para ver y conciencia para aprender de los buenos ejemplos.

Lo extraordinario de estas cinco historias es que todas estas empresas salieron adelante a pesar de operar en unos contextos sociales y políticos hostiles al mercado libre y a la empresa privada, envenenados de populismo, intervencionismo estatal y corrupción, donde la propiedad privada era atropellada con frecuencia y las reglas de juego de la vida económica cambiaban todo el tiempo según el capricho de unos gobiernos demagógicos e ineptos.

Lo que muestra esta investigación es que la necesidad y la voluntad de vivir de los pobres son capaces a veces de superar todos los obstáculos que, en los países del tercer mundo, levantan contra la iniciativa individual y la libertad el estatismo, el nacionalismo económico, el colectivismo y otras ideologías anti-mercado. Y que la falta de capital y de formación profesional pueden en casos extremos ser compensadas por la experiencia práctica y el esfuerzo. Si los Flores y los Añaños en el Perú, si la cadena de supermercados Nakamatt en Kenia y las empresas de diseño industrial Adire de Nigeria -los cuatro casos investigados en el libro- alcanzaron, pese a tantos escollos y dificultades que encontraron, la prosperidad de que ahora gozan, no es difícil imaginar lo que ocurriría si los pobres del tercer mundo pudieran trabajar en un contexto propicio, que alentara el espíritu empresarial en vez de asfixiarlo con el reglamentarismo y la tributación confiscatoria y, en vez de inseguridad jurídica, sus comerciantes, artesanos e industriales contaran con reglas de juego estables, claras y equitativas.

Otra de las enseñanzas de esta investigación es que la mejor ayuda que pueden prestar los países desarrollados y los organismos financieros internacionales para combatir la pobreza y el subdesarrollo no son las dádivas ni los subsidios que, en contra de los generosos propósitos que los animan, sirven para embotar la iniciativa y crear actitudes pasivas, de dependencia y parasitismo, y estimular la corrupción, sino crear las condiciones de libertad y competencia que permitan a los pobres trabajar y valerse de sus propios medios para mejorar sus condiciones de vida y progresar. Abrir los mercados que ahora tienen cerrados a los productos que proceden de los países subdesarrollados es, según todos los economistas que escriben en “Lessons from the Poor”, la mejor ayuda posible que los países ricos pueden dar para impulsar el desarrollo en África y América Latina, las dos regiones más atrasadas del mundo, pues el Asia, con excepción de satrapías como Myanmar, ya parece haber despegado.

Los pobres saben mejor que nadie, porque lo han aprendido en carne propia, que no son los Estados ineficientes del tercer mundo, paralizados por el cáncer de la burocracia y roídos por la ineficiencia, los tráficos delictuosos, el amiguismo y otras taras, quienes los sacarán de la pobreza. Saben, como Aquilino Flores cuando se rompía los lomos lavando autos o trotando por las calles de Lima vendiendo camisetas, que su supervivencia dependía sólo de su ingenio, su trabajo y su voluntad de superación. Esa energía puede mover montañas, a condición de que no se agote y esterilice luchando contra artificiales obstáculos que vienen siempre de la intromisión estatal.

Los héroes civiles cuyas hazañas describen los estudios de este libro son un ejemplo vivo de que la pobreza en la que viven cientos de millones de personas todavía en el mundo no es una fatalidad irredimible sino un mal que puede ser combatido y vencido con unas armas cuya divisa cabe en cuatro palabras: trabajo, propiedad privada, mercado y libertad.

Nueva York, mayo de 2008

La columna de Miguel Guerrero


Por Miguel Guerrero / El Caribe

El representante de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, Stephen Brager, puso el dedo en la llaga de la más grave de nuestras heridas institucionales.

Planteó en un evento público la necesidad de imponer controles al excesivo poder presidencial, ejercido con extrema dureza en el proceso electoral y en todas las facetas de la vida oficial.

Un poder demoledor capaz de cambiar voluntades y el rumbo lógico de la nación. Un poder con potestad para ocultar verdades al pueblo, evadir el cumplimiento de leyes e ignorar la Constitución.

Esa realidad estremecedora permite a los funcionarios públicos, no sólo al Poder Ejecutivo, incumplir con la obligación de rendir cuentas y proceder con transparencia.


En honor a la verdad, ese poder no es exclusivo de quien ocupa la presidencia. Lo poseen también, en menor medida, pero no por eso menos perjudicial, los gobiernos municipales y los miembros del Congreso.

La impunidad y el irrespeto a las reglas y las leyes, les permiten también a los demás miembros de la estructura burocrática del Estado un uso discrecional de los bienes públicos y una antojadiza interpretación de la ley.

Lo vemos a diario. Tal vez el más reciente, tan grave como cualquier otro, ha sido la entrega de un bono de cien mil pesos a cada uno de los 178 diputados, con la presunta finalidad de permitirles socorrer a sus electores con motivo del pasado Día de las Madres. Simplemente inaudito.

Se ha sabido también de un bono similar en épocas de Navidad, en adición a todos los privilegios a su favor ya existentes, mientras diferentes sectores, como es el caso de los médicos y los maestros, libran interminables luchas en demanda de aumentos salariales y los impuestos excesivos empobrecen aceleradamente a la clase media.

Cuando Fujimori cerró el Congreso ningún peruano movió un dedo para evitarlo. Ojalá no nos ocurra igual.


Miguel Guerrero es escritor y periodista
mguerrero@mgpr.com.do

No renunciar

Hoy, Matutino Dominicano

BONAPARTE GAUTREAUX PIÑEYRO

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A la utopía no se renuncia, ni menos a los sueños de tener una Patria grande. Muchos de los que ayer nos fuimos a las calles, a las montañas, a la guerra, a la lucha contra el invasor extranjero ven como que no valió la pena tantos jóvenes muertos, tanto exilio, lágrimas, angustia, dolor, llanto, rabia.

Cualquier joven de la década de 1960 sabía perfectamente qué quería para su país: libertad y democracia. Libertad para vivir sin temor, democracia para que se le respetaran sus derechos siempre que cumpliera con sus deberes.

Hay que convenir en que estamos muy lejos de haber logrado esas dos conquistas que parecen simples pero tienen muchas cúspides y atajaderos que las hacen cada día más apetecibles.

Sólo unos pocos han sido dotados para ver, conocer, decir y explicar el futuro.

Nosotros no somos dados a sembrar árboles cuya producción sea a largo plazo, de crecimiento lento.

Cuando don Arsenio Ureña y doña Camila comenzaron a sembrar macadamia en Los Montones no lo hicieron para obtener beneficios inmediatos.

Cuando don José Armenteros se inventó la reserva de ébano verde no pensó en sacar uno o mil pies de esa madera tan preciada. Cuando don Alfonso Moreno Martínez inició el desarrollo y la preservación de la floresta de la loma Quita Espuelas no lo hizo para criar palomas y guineas y tirar al blanco.

El matrimonio de doña Camila y don Arsenio Ureña pagó maestros, escuelas, pupitres, aulas, materiales escolares y alfabetizaron el pueblo donde él nació, acción que lleva más luz a una comunidad que la que proporciona la energía eléctrica.

Creo que fue José Ortega y Gasset quien escribió un ensayo en el cual refiere que cuando jóvenes somos vociferantes, queremos rehacer el mundo, recomponerlo, recrearlo pero un buen día nos damos cuenta de que ya no vociferamos sino que la bulla que escuchamos es la de los jóvenes que nos suceden.

El problema nacional está ahí: la generación de relevo practica el salto con pértiga con tal éxito que brincó por encima de los ideales de la generación que produjo los cambios más importantes del siglo XX.

Esta generación se acomoda a lo que enseñaron los líderes de la extrema derecha que con un lenguaje melifluo, con una frase bonita, con un aire doctoral de suficiencia, envolvieron al país en su canto de sirena y tergiversaron todo lo que buscaba y logró imponer por corto tiempo la generación de la utopía.

Nunca he creído que aspiráramos a lo imposible
Sólo queríamos maestros que enseñaran, médicos con sentido humano, autoridades respetuosas de los derechos de los ciudadanos, políticos que fueran modelos de honradez, jueces que se respetaran e hicieran justicia sin mirar a quién favorecía o perjudicaba la sentencia siempre que fuera apegada a la Constitución y las leyes.

¿Permitiremos que los hacedores de pesadillas eliminen nuestro sueño?

No renunciemos al sueño.

Reformar la Constitución (1 de 3 )

El Nacional

POR LEANDRO GUZMÁN
En estos días, luego de las elecciones presidenciales, han surgido voces que abogan por una reforma de la Constitución vigente. El mismo Presidente Constitucional, doctor Leonel Fernández, tiene en su agenda ese paso trascendental para la vida institucional dominicana, oficialmente previsto para después del agosto.

No somos juristas ni expertos, mucho menos en Derecho Constitucional, pero consideramos que la Constitución Política actual no representa la voluntad soberana del pueblo, pues fue impuesta en momentos coyunturales en 1994 y luego en el 2002. En el primer caso fue para reducir en dos años el período de Joaquín Balaguer y prohibir la reelección, y en el 2002 para permitirla, cuando Hipólito Mejía intentó vanamente reelegirse.

Esas modificaciones, “al vapor” y por circunstancias que envolvieron altas sumas de dinero, en modo alguno representaron la voluntad popular. Fueron “acuerdos de aposento”.

La modificación de la Constitución en la República Dominicana es algo que no se puede festinar. Se trata del documento más importante de la Nación, encaminado a regular las relaciones de los poderes públicos y los derechos y libertades de los ciudadanos. Es conveniente no apresurarse, porque todavía prevalece la pasión política derivada de las recientes elecciones, añadiéndosele a esto el ingrediente de un Partido en el Poder que tiene mayoría en el Congreso.

Pero supongamos que el Gobierno tenga prisa, bajo el argumento de que la modificación es necesaria para “adaptarla al siglo 21”, consideramos que hay varios aspectos a considerar, entre ellos dos a nuestro juicio fundamentales: el establecimiento del Plebiscito y el Referéndum, que son las formas más democráticas y directas de modificar una Constitución.

Esa participación del pueblo no puede ser mediante la Asamblea del actual Congreso, donde el Gobierno reelecto tiene mayoría, sino por las organizaciones más representativas del país.

Creemos que el actual Congreso debe aprobar una Ley mediante la cual se modifique la Constitución para permitir una Asamblea Constituyente elegida por voto directo del pueblo.

Naturalmente, para lograr eso se necesitarían unas elecciones nacionales, cuesten lo que cuesten, pues hay el antecedente de gastos multimillonarios en una campaña reeleccionista y antireelecionista que en ningún momento habló en serio sobre la modificación constitucional.

Las actuales y futuras generaciones no se merecen una reforma de la Ley Sustantiva a cada momento, por conveniencia de quienes estén en el Poder o en la Oposición. Cualquier reforma debe ser meditada, discutida y consensuada. Pero no el “consenso” entre los “poderes fácticos”, sino del pueblo dominicano en su conjunto, a través de sus organizaciones más representativas.

Este asunto es tan importante que no se debe festinar con precipitaciones innecesarias, pero tampoco con postergaciones infinitas.

andor314@yahoo.com

Reformar la Constitución (2 de 3)


El Nacional

POR LEANDRO GUZMÁN


La idea de celebrar una Asamblea Constituyente en el país no es nueva. Se remonta a principios del año 1959, cuando fuerzas del exilio, reunidos en Venezuela, se aunaron no solamente para derrocar la tiranía trujillista, sino para establecer un Programa Mínimo de Liberación Nacional.

Esas fuerzas eran la Unión Patriótica Dominicana de Venezuela, Frente Unido Dominicano de Nueva York, Unión Patriótica Dominicana de Cuba y el Partido Socialista Popular Dominicano. Los firmantes eran de diferentes ideologías, pero estaban impulsados por el patriotismo

El punto 1 del Programa Mínimo de Liberación Nacional fijaba como meta derrocar a Trujillo. El acápite b hablaba de establecer un gobierno provisional revolucionario que en dos años aplicara el Programa, mientras el punto c consignaba: “Convocar dentro de un término prudencial una Asamblea Constituyente, elegida por medio del sufragio universal, directo y secreto, encargada de elaborar la nueva Constitución de la República, con sujeción a los principios democráticos del Estado, e inspirada en los postulados de justicia económica y social”.

La derrota militar, no moral, de los expedicionarios del 14 de Junio de 1959 frustró en aquel momento que el pueblo fuera partícipe de las reformas sociales contempladas en el Programa, entre las más justas figuraba el amparo a la niñez, la ancianidad y el desempleo” y ofreciera “los servicios imprescindibles para la protección de la salud y una vivienda adecuada”

Eso falta por cumplir. A pesar de la Ley de Seguridad Social, muchos dominicanos carecen de servicios médicos adecuados, especialmente cuando se trata de las llamadas “enfermedades terminales”, pues son rechazados cuando van a una clínica, con el alegato de que los médicos de ella no forman parte de la Seguridad Social. O posiblemente porque nadie reclama por no saber cuáles son sus derechos.

En cuanto a la vivienda, todos sabemos que actualmente una familia pobre no puede acceder a financiamientos. En la nueva Reforma, hay que establecer que el Estado debe crear mecanismos para asegurar a las familias de escasos recursos o pobres de solemnidad, una vivienda digna.

Otro punto planteado por los exiliados era la necesidad, todavía vigente, de reformar el sistema tributario “aboliendo los antipopulares e innecesarios para el sostenimiento del Estado”.

En estos momentos en que se hace necesario un plan de austeridad, urge aplicar la Ley que la establece aprobada por el Congreso Nacional y que fue pensada hace casi 50 años por los exiliados, que quisieron legarle a la República un ambiente de libertad y de Justicia Social aún no logrado.

Si el Gobierno someterá al Congreso la Reforma Constitucional el 18 de agosto, nuestra sugerencia a los legisladores es que le echen un vistazo al Programa Mínimo de Liberación Nacional, cuyas siglas por cierto se parecen mucho al actual Partido de Gobierno, por aquello de la Liberación.

andor314@yahoo.com

Al día

El Nacional

POR JUAN JOSÉ AYUSO
Los trujillistas –contemporáneos y tardíos- se vanaglorian de las excelencias de la tiranía en muchas actividades oficiales y privadas de la sociedad. Uno de ellos, no hace tanto, citaba a la educación durante la “era” como ejemplo para el país y el continente.

El periodista e investigador Lipe Collado, en “Radio Caribe. En la Era de Trujillo”, dice que muchos de los intelectuales y periodistas que participaron en esa aberración de la comunicación social dicen tener a más su participación en esa actividad pero que nunca la anotan en sus “currícula”.

Entonces, ¿están orgullosos o están avergonzados de haber participado en un medio de comunicación que dirigía el coronel Johnny Abbes García, jefe del Servicio de Inteligencia Militar y que por su naturaleza y fines los convertía en agentes y espías o “calieses” de la tiranía?

El libro de Collado (318 páginas, Editora Collado, abril de este año), es el resultado de una investigación mediante la cual el periodista, con documentos, entrevistas y conclusiones personales, busca demostrar lo siguiente:

-que Radio Caribe fue una creación “ad-hoc” para la defensa internacional y nacional de la tiranía;

-que el director del medio lo fue el coronel Abbes García, la principal figura del espionaje, la tortura, la represión y el asesinato políticos del régimen:

-que los intelectuales, periodistas y políticos que fueron ejecutivos y miembros del personal de la estación lo hicieron conscientes de su naturaleza y objetivos, como de la jefatura de Abbes García;

-que tan pronto fue ajusticiado el tirano, contrario a lo que ocurriría con “La Voz Dominicana” aunque con otro nombre, Radio Caribe no pudo sobrevivir como organismo, dado el desprestigio y la mala voluntad que su operación provocó en la sociedad.

Tras el ajusticiamiento del tirano, la mayoría de los ejecutivos y del personal de la estación huyó al extranjero, en prevención de un castigo a los que se sabían más que acreedores.

Muchos de esos intelectuales, periodistas y técnicos lograron regresar al país por arreglos y acuerdos con el gobierno del Consejo de Estado, aunque mantuvieron el más bajo perfil que pudieron, lo que evitaba que se les reconociera y señalara como agentes del Servicio de Inteligencia Militar de Trujillo y Abbes García.

El neotrujillismo de Joaquín Balaguer, que al amparo de los norteamericanos volvió al poder en 1966, propició que muchos de esos intelectuales y periodistas sacaran la cabeza, desarrollaran con normalidad el ejercicio de sus oficios, ocuparan posiciones de importancia en medios y en el gobierno y, aunque por vergüenza y miedo no colocaran en sus “curricula” su pertenencia a Radio Caribe, hablaran con elogios de lo que en realidad fue una experiencia aberrada y aberrante de la comunicación social como medio de defensa internacional y nacional de la tiranía y como agencia de espionaje y delación.