lunes, marzo 31, 2008

Tránsfugas y transfuguismo


Tránsfuga, conforme indica el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, tiene las siguientes acepciones:

1. Persona que pasa de una ideología a otra.
2. Persona que con un cargo público no abandona este al separarse del partido que lo presentó como candidato.
3. Militar que cambia de bando en tiempo de conflicto.


El transfuguismo es un mal que se ha generalizado y ha llegado a tales proporciones que no hace mucho el ex presidente español Felipe González expresaba que constituía un “atentado contra la democracia”, en clara alusión a la proliferación de esta práctica en España.

También en Perú el transfuguismo inquietó a la clase política seria de la nación, a tal punto que se presentó un Proyecto de Ley con el propósito de que se introdujera una reforma constitucional para incorporar la figura del transfuguismo como falta que mereciera sanción, por tratarse de una forma de corrupción personal que comporta actitudes que podrían ser convalidadas en una escala de valores.

Pero lo cierto es que el transfuguismo implica los aspectos más negativos de la naturaleza humana: traición, deslealtad, codicia, avaricia, doblez y toda la miseria que pueda caber en un alma.

Pero los tránsfugas, con los bolsillos henchidos, ensoberbecidos por el poder económico, social o político que han alcanzado gracias a su mediocridad, no son capaces de advertir que pierden el respeto de los que antes fueron sus compañeros y jamás lo infundirán entre los que le compran, porque siempre le considerarán un advenedizo.

Al transfuguismo hay que sepultarlo; hay que enseñar el otro camino, el de la moral, el único que conduce al crecimiento, al desarrollo y al progreso.

19 de marzo del 1844 y el de hoy (2)



Muestran una inexistente esclavitud y explotación de niños, xenofobia y la “prohibición” de entrada en sitios públicos de diversión por el color, cuando en esta tierra de Duarte todos tenemos “un negro detrás de la oreja”

Por
César Nicolás Penson / El Caribe


A 164 años de la histórica batalla de Azua, que tuvo lugar apenas a días del nacimiento de nuestra república, hacen vida en territorio dominicano decenas de veces más exiliados económicos y sociales de la vecina Haití que los 30,000 soldados que liderados por Herard pretendían prolongar la dominación que por 22 años mantuvieron sobre la parte oriental de la isla.

El creciente número de emigrantes desde el país más insalubre y atrasado de América aportan mano de obra a la vez que desplazan obreros, artesanos, buhoneros, vendedores ambulantes y chiriperos dominicanos, mientras, crean interrogantes acerca del aporte a la economía de la zona de trabajo porque son austeros para poder remesar el máximo.

No existen registros de su aporte fiscal directo y su demanda de servicios del Estado dominicano.

Son una importante contribución al analfabetismo, a la marginalidad, a la informalidad y clandestinidad, al desorden habitacional y urbano y gravitan sobre la salud pública nacional.

Las estadísticas muestran la creciente y preocupante ocupación de camas en los hospitales públicos, influyen en muchos aspectos, aportan culturalmente con sus mitos, creencias y costumbres y constituyen ya un “ejército” conviviendo con los criollos.

En algún momento se enfrentarán a impulsos dominicanos contrarios a la indiferencia y permisividad, que hoy caracteriza a la sociedad en ese tema, energías que resultarán poco manejables por la presión externa.

El sonado caso de Solián Pié (Sonia Pierre) es una muestra de ronchas sociales sin solución y en estado latente, el apoyo de influyentes grupos americanos a la dirigente haitiana para nacionalizar sus conciudadanos.

Las denuncias de esclavitud moderna, “discriminación” y maltratos afectan al país con campañas manejadas por intereses ajenos a la dominicanidad, en sociedad con nacionales de marcada confusión de roles y de ubicación.

Baste solo recordar a los sacerdotes Cristian Hartley y Pedro Ruquoy, que han dedicado todas sus energías a dañar la imagen del país que les dio albergue.

Muestran una inexistente esclavitud y explotación de niños, xenofobia y la “prohibición” de entrada a sitios públicos de diversión por el color, cuando en esta tierra de Duarte, todos tenemos “un negro detrás de la oreja”.

El perverso documental sobre supuestos campos de esclavitud de ingenios azucareros del Grupo Viccini evidencia hasta donde están dispuestos a llegar los que han desatado esta campaña.

El reciente documento condenatorio de los dos delegados de la ONU, quienes llegaron al país con su informe terminado, patentizan la magnitud de las intenciones.
César Nicolás Penson Paulús es empresario

19 de marzo 1844 y el de hoy (1)


La retirada de pedro santana a sabana buey después del triunfo de azua, el enfrentamiento de éste con duarte y las batallas sucesivas son otra historia.

Por César Nicolás Penson / El Caribe


El pasado miércoles 19 se celebró el 164 aniversario de la 1era. batalla de los dominicanos para defender la independencia recién conquistada, al margen de las escaramuzas recientes en la Fuente del Rodeo, Cabeza de Las Marías y Las Hicoteas.

Importancia capital tiene este encuentro entre invasores y patriotas, que influyó positivamente en la voluntad nacional por la independencia y control de sus destinos.

Apenas 20 días antes había sido proclamado el nacimiento de la nueva República como país soberano e independiente, por el triunfante movimiento de los trinitarios, en franca contraposición a los anexionistas.

Desde el momento mismo que se conoció en Haití la existencia del movimiento emancipador y los aprestos de los dominicanos, el presidente haitiano Charles Herard organizó el ejército de ese país bajo la consiga que venía como “misionero de paz y de verdad”, planteado en una proclama dirigida al ejército y ciudadanos dominicanos el día 13.

Comandaba la columna central del ejército haitiano que penetraba por San Juan hasta Azua, compuesta por cerca de 10,000 soldados y el general Jean Louis Pierrot dirigía otra con la misma cantidad de hombres hacia Santiago.

Mientras igual número de soldados comandados por el general Souffront penetraban más al sur y se acantonaban en Neyba.

Los dominicanos dirigidos por Manuel de Regla Mota, Antonio Duvergé, Vicente Noble y José Ma. Cabral, se ocuparon de la estrategia de hostigar al ejército haitiano y retrasar el avance de la columna del sur, la cual se reuniría con la central, dirigida por el presidente Herard. El general Pedro Santana llega a Azua el 18 por la tarde al frente de 2,000 hombres -entre hateros, peones, montoneros de El Seybo, Hato Mayor e Higüey- mientras los oficiales dominicanos tenían dispuesto el orden de batalla para el inminente combate con las tropas haitianas que habían atraído hacia Azua.

El 15 había llegado a territorio dominicano Juan Pablo Duarte, quien desde Curazao traía fusiles para el ejército dominicano que serían de vital importancia para la defensa del territorio nacional.

Bajo el mando central de Santana, Nicolás Mañón, Francisco Soñé, Juan Esteban Ceara, Lucas Díaz, José del Carmen García, Matías de Vargas, Feliciano Martínez y José Leger, entre otros, fueron responsables de la retirada y enorme mortandad del ejército invasor, donde murieron dos generales, tres coroneles y un gran número de oficiales de todos los grados.

La situación de hoy da vigencia a este evento que apuntaló la dominicanidad.

César Nicolás Penson Paulús es empresario

La columna de Miguel Guerrero


Por Miguel Guerrero / El Caribe

De ser cierta una nota publicada ayer por El Nacional, tendríamos que aceptar que el país es un enfermo crónico y anda por camino equivocado.

Y a menos que no se la desmienta y se actúe para demostrar lo contrario, la correcta conclusión sería que la democracia y la institucionalidad están aún muy distantes de nuestro escenario.

Me refiero a la nota según la cual la mayoría de los jueces de la Suprema Corte de Justicia se resisten a fallar antes de las elecciones del 16 de mayo la instancia de inconstitucionalidad sobre el escandaloso contrato con la Sun Land, respecto del cual el Gobierno le ha dicho un montón de mentiras a la nación, para evitar que se le acuse de alguna inclinación política.

Desde el inicio del proceso de reforma que cambió la compasión de los jueces del más alto tribunal de la república, no se había publicado algo que hiriera tan seriamente la honorabilidad de esos magistrados como esa nota periodística.

Porque de ser cierta estaríamos en presencia de una verdadera catástrofe nacional. Jueces faltando a su responsabilidad y dejando premeditadamente en el limbo una decisión trascendental que pone a prueba su verdadera independencia.

La deducción que el más despistado puede sacar de la tardanza de la Suprema Corte en definir este asunto es la de que no existe manera, en buen derecho y conforme a una interpretación seria de la Carta Magna, de rechazar esa instancia.

Las consecuencias de una sentencia condenatoria pondrían a mucha gente en el gobierno en una posición incómoda, con evidentes y necesarias acciones legales. Pero eso no debe importarle a la Suprema. Su deber es velar por el cumplimiento de la Constitución y las leyes del país.

Desde el momento en que consideraciones o temores políticos puedan anteponerse a ese deber, estamos perdidos. Por eso estimo que la Corte debe fallar a la mayor brevedad para tranquilidad de la nación.

Miguel Guerrero es escritor y periodista

Vea el reportaje de El Nacional, haga clic al siguiente vínculo por favor:
Jueces Suprema evaden fallar caso Sun Land

¿Qué pasará con Leonel, Vargas y Aristy después del 16 de mayo?


Muchos factores influirán en la definición del mañana de los candidatos presidenciales después del 16 de mayo. Su futuro difícilmente se constituya en foco de interés para ellos; sin embargo, una mirada hacia el pervenir podría ayudarlos a encarar un escenario de derrota.

Por Osvaldo Santana / El Caribe

Los candidatos presidenciales de los tres principales partidos que participan en el actual proceso electoral, inmersos en una campaña por el poder tienen el foco de atención en el 16 de mayo, ¿pero se han preguntado qué pasará el día después?

El comportamiento de esos actores políticos, Leonel Fernández, Miguel Vargas Maldonado y Amable Aristy Castro, sugiere que lo apuestan todo para el día de las votaciones, sin considerar qué ocurrirá en caso de que su apuesta principal de ahora se quede en un deseo.

La interrogante puede ser menos o más dramática, en atención al actual posicionamiento en el gusto de los electores y la data real que manejan junto a sus equipos de campaña, y naturalmente, en cada caso, llámese Fernández, Vargas o Aristy, tiene especial significación.


Y si Leonel pierde. Probablemente nadie se estará haciendo esta pregunta en este momento, toda vez que el presidente de la República luce puntero en todas las encuestas para quedarse en el poder, incluso en primera vuelta.

Sin embargo, no resulta ocioso considerar lo que pasaría si pierde las elecciones.

No hay la menor duda de que Fernández seguirá ejerciendo un fuerte liderazgo en su Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y el futuro de ese partido no podrá ser labrado por ningún protagonista sin considerarlo.

En el menor de los casos sería un ex presidente, y como tal sería considerado y valorado. Sin exageración alguna, su futuro político, aún en tan dura circunstancia, está asegurado.


Y si Miguel pierde. Es demasiado evidente que con este candidato las cosas cambian radicalmente. Como sabe muy bien la nación, Miguel Vargas Maldonado no ha ejercido un liderazgo al estilo que conoce la nación dominicana.

Y en este momento, debería estar pensando qué hará con su carrera política en un escenario de derrota. Si ello ocurre, no sería el primero en vivir una situación como esa.


La historia está llena de políticos que corren una y otra vez en la búsqueda del poder. Como político, si es que opta definitivamente por adoptarlo como oficio, tendrá que saber que lo espera una apretada guerra por el control de su partido en el cual la rebatiña es una constante. Muchos están en la gatera a la espera del disparo para salir.

Su carrera política apenas comienza, y no apostará a terminarla con una derrota. Su camino estará lleno de espinas. Son muchos los perredeístas que tienen la Presidencia en su agenda, y el control partidario es esencial para ello.


El fin de Amable. Con estas elecciones, Amable Aristy Castro termina sus aspiraciones presidenciales, y no hay que ser experto para adivinarlo. Probablemente también pierda la Liga Municipal Dominicana (LMD).

El dirigente reformista deberá volver a Higüey, donde seguirá siendo muy influyente, y si lo decide no tendría muchas dificultades para retornar como senador por La Altagracia. Pero naturalmente, tratará de evitar que el inmaculado Quique Antún le arrebate su “liderazgo” en la ínsula reformista.

Tanto Vargas Maldonado como Aristy Castro deberían poner el suficiente empeño para no resultar aniquilados en el proceso electoral que termina en mayo.

Riesgos en actual proceso

Vargas y Aristy, pese a que son las opciones con menos posibilidades de triunfo, actúan como si no consideraran que habrá un día después del 16 de mayo.

En esa perspectiva, es natural que impulsen todas las ofensivas para enfrentar al enemigo principal, pero sus discursos en algunos momentos pudieran generar animosidades más allá de lo que aconseja el juego de la política, quizás empujados por quienes aspiran a sustituirlos, sea como conductores partidarios o como aspirantes presidenciales del mañana.

A ambos no les caería mal el siguiente consejo: todavía están a tiempo para sobrevivir el 16 de mayo y quedar como interlocutores válidos, porque el mundo político criollo no termina ese día.

Largas jornadas sociales, políticas e institucionales esperan a la nación, y se requerirá de conductores, en los partidos, en el Congreso, y los cambios tendrán que implantarse con el método más favorecido por la humanidad: el diálogo.

Aún si se modificara la tendencia actual de la intención del voto, favorable al presidente Fernández, Maldonado o Aristy tendrían que gobernar con un PLD que controla la mayoría del Congreso, con mucha fuerza social. Una dosis de prudencia con la vista hacia el futuro que no es lejano, sería una buena medicina.

domingo, marzo 30, 2008

Coctelera

De Hoy, Matutino Dominicano

”Balaguer (Joaquín) sí entendía lo que era un proceso electoral”. Franklin Almeyda...

”Hay médicos que cuando recetan genéricos, hacen la indicación en un papelito en blanco. ¿Miedo? ¿Vergüenza?”. Farmacia Mella...

La Junta Central Electoral (JCE) desconoció la asamblea del Partido de Veteranos y Civiles (PNVC) que nominó al ingeniero Eduardo Estrella como su candidato presidencial para las elecciones del 16 de mayo. Y la “Cuarta Vía”, coalición que respalda al ingeniero Estrella, no se hizo esperar para soltar su reacción. La “Cuarta Vía” ha visto detrás de la anulación las manos del presidente Leonel Fernández. Es decir, amigo Magino, si aceptamos como bueno y válido el argumento esgrimido por la “Cuarta Vía”, tendremos que llegar a la conclusión, dicho sea con todo respeto, que tanto la JCE como el presidente Fernández se quebrantaron por la enorme cantidad de bolitas ingeridas. Al pleno de la JCE se le considera como formado por pusilánimes que permiten la intromisión del Poder Ejecutivo a la hora de la toma de decisiones. Y se quiere hacer creer que Fernández viene del planeta Krypton, pues si tiene fuerza para intervenir en la anulación de la asamblea del PNVC, ¿por qué no lo hizo en el caso de las llamadas “nominillas” congeladas por la corte electoral? Mire, Magino, se comprende el disgusto de la “Cuarta Vía” con la decisión del pleno de la JCE que echó por el suelo un fallo de la Cámara Contenciosa, que había validado la asamblea del PNVC, pero de ahí a calificar la anulación como una “vagabundería”, una "charlatanería, hay una gran distancia. Hasta ahora, Magino, la JCE ha hecho su trabajo y aún tiene por delante una tremenda responsabilidad. ¿Por qué no la ayudamos a que culmine con éxito la tarea que se le ha encomendado, para el bien de todos?...

Magino, no me haga cuentos, que usted tiene que haberse sorprendido al enterarse de que Polonio Pierret respaldará la repostulación del presidente Fernández. Hizo el anuncio en Barahona, en presencia del propio Fernández. Pierret fue, por muchos años, una especie de guardaespaldas del cuerpo de seguridad del doctor José Francisco Peña Gómez, el fenecido líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Cabe suponer que Pierret no será acusado de haberse vendido...

Magino, Salud Pública no debe hacer caso omiso a la propuesta al diálogo con el gremio médico, después de tres días de huelga en los hospitales públicos. Que se dejen de lado las posiciones soberbias y se busquen soluciones armónicas a los problemas existentes, que no son pocos.

La columna de Miguel Gerrero

Por Miguel Guerrero / El Caribe

Finlandia es un fascinante ejemplo del valor de la educación. A pesar de ser un país pequeño con apenas seis millones de habitantes, los estudiantes finlandeses de secundaria alcanzan siempre los primeros lugares en las competencias mundiales de matemáticas y lenguaje.

En las clasificaciones de competitividad figura usualmente en el primer puesto. La prensa internacional se ha interesado por averiguar las causas de este fenómeno. Diarios tan importantes como el Wall Street Journal de Nueva York y otros en Europa y América Latina han enfocado editorialmente el tema.

La pequeña nación europea ha registrado uno de los crecimientos económicos más altos en las últimas décadas, con un consiguiente aumento del nivel de prosperidad de sus habitantes. Su sistema de seguridad social es uno de los mejores del mundo, con un per cápita sólo por debajo de once naciones.

Los recursos naturales de Finlandia representan únicamente el 3% de la riqueza nacional. Su verdadera y más importante riqueza reside en sus recursos humanos.

Las investigaciones mediáticas han encontrado un interés por la lectura de los finlandeses superior a la de cualquiera otra nación.

El Estado juega allí un papel fundamental en el campo cultural y se esfuerza por incentivar el amor por la lectura.

Un ejemplo lo da la siguiente tradición. Un diario de Cartagena cita que al nacer allí un niño, el gobierno envía a los padres un paquete de regalos que incluye un libro con ilustraciones.

Es un país de gente felices, donde hay algo más de 1,162,000 viviendas permanentes y cerca de medio millón de segundas viviendas para recreación, es decir casi una por cada dos viviendas, lo que indica el alto grado de prosperidad que disfrutan los finlandeses.

En cambio, aquí la educación no es de alta prioridad para el gobierno. Gastamos más en propaganda electoral que en programas de incentivo a la lectura.
Miguel Guerrero es escritor y periodista
mguerrero@mgpr.com.do

¿QUÉ ES LA INTERNACIONAL SOCIALISTA?

Socialismo democrático

La humanidad busca sin cesar un conjunto de ideas para enfrentar su propia injusticia, en este contexto, las ideologías se vuelven códigos de conducta fijando metas sociales. El socialismo prende la imaginación de los pueblos como esperanza para alcanzar democracia


Por Ramón Alburquerque / El Caribe


La Internacional Socialista cuenta con diversos órganos de dirección, la encabeza un presidente mundial, George A. Papandreu, presidente del Movimiento Panhelénico Socialista, PASOK, de Grecia, un hombre de modales suaves, fino orador, con inteligencia chispeante y sólida formación académica, lograda en Europa y en Estados Unidos de América.

Le sigue el secretario general, Luis Ayala, un chileno convertido en trotamundo, la persona mejor informada sobre los temas mundiales, de profundas capacidades, políglota, incesante en el trabajo y político de nacimiento desde sus primeros pasos.

El presidium es el cuerpo de dirección colectiva integrado por treinta vicepresidentes electos. República Dominicana ocupa una vicepresidencia gracias al inmenso prestigio de José Francisco Peña Gómez.

La nómina de vicepresidentes electos y ex oficios, como aparece en la página de la Internet de la IS, es la siguiente: Ramón Alburquerque, presidente del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, República Dominicana.

Deniz Baykal, líder del Partido Republicano del Pueblo, CHP, Turquía. Kurt Beck, presidente del Partido Socialdemócrata de Alemania, SPD. Tony Blair, dirigente del Partido Laborista del Reino Unido.

Cuauhtémoc Cárdenas, dirigente del Partido de la Revolución Democrática, PRD, México. Massimo D'Alema, presidente de los Demócratas de Izquierda, DS, Italia. Elio Di Rupo, presidente del Partido Socialista, PS, Bélgica. Mohamed Elyazghi, dirigente de la Unión Socialista de las Fuerzas Populares, USFP, Marruecos.

Armando Emilio Guebuza, presidente del Partido Frelim, Presidente de Mozambique. Alfred Gusenbauer, líder del Partido Socialdemócrata de Austria, SPÖ, Austria, Canciller de Austria. Eero Heinäluoma, presidente del Partido Socialdemócrata Finlandés, SDP.

François Hollande, primer secretario del Partido Socialista, PS, Francia. Thorbjørn Jagland, dirigente del Partido Laborista Noruego, DNA, Noruega. László Kovács, dirigente del Partido Socialista Húngaro, MSzP, Hungría. Plácido Micó, secretario general de la Convergencia para la Democracia Social, CPDS, Guinea Ecuatorial. Pascal Affi N’Guessan, presidente del Frente Popular de Côte d’Ivoire, FPI, Côte d'Ivoire. Jeltje Van Nieuwenhoven, Partido Laborista de los Países Bajos. Ricardo Núñez, presidente del Partido Socialista de Chile, PS, Chile.

Amir Peretz, Partido Laborista de Israel. Göran Persson, dirigente del Partido Socialdemócrata Sueco, SAP. José Luis Rodríguez Zapatero, secretario general del Partido Socialista Obrero Español, PSOE, Presidente del Gobierno de España.

Horacio Serpa, dirigente del Partido Liberal de Colombia. José Sócrates, presidente del Partido Socialista, PS, Portugal. Primer Ministro de Portugal. Helle Thorning-Schmidt, presidenta del Partido Socialdemócrata, Dinamarca. Existen otros vicepresidentes ex oficio, entre ellos, Ousmane Tanor Dieng, presidente del Comité África.

Primer secretario del Partido Socialista, PS, Senegal, Helen Clark /Takako Doi, co-presidentas del Comité para Asia y el Pacífico, Rolando Araya Monge, presidente del Comité para América Latina y el Caribe.

Partido Liberación Nacional, PLN, Costa Rica, Pia Locatelli, presidenta de la Internacional Socialista de Mujeres, ISM, Jacinda Ardern, presidenta de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas, IUSY, Martin Schulz, presidente del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, Poul Nyrup Rasmussen, presidente del Partido de los Socialistas Europeos, PSE.

El congreso se reúne cada cuatro años, el 30 de junio del presente año está convocado para Atenas. El consejo se congrega anualmente. Ginebra le acogió el pasado 28 de junio del 2007.

Las decisiones de la IS se toman por consenso y casi siempre por unanimidad, esta práctica ha preservado su unidad desde el 1951. Su membresía la integran 159 partidos de todos el mundo.

100 años de fundada

La Internacional Socialista se fundó hace cien años para coordinar en el mundo los movimientos progresistas que luchan por la justicia en democracia, privilegiando en la dignidad humana. De esta forma, partidos de distintas tradiciones, socialistas y laboristas, trabajan juntos en la defensa de valores y principios.


El socialismo democrático se diferencia del neoliberalismo, porque aquel apuesta por la equidad y el medio ambiente, entendiendo la revolución tecnológica como el triunfo de la razón humana; en cambio éste, favorece el mercado, y le permite asignar los recursos en la sociedad, en función de la rentabilidad de la inversión, lo que hace del Estado una entidad carente de sensibilidad social.
El socialismo exige cooperación efectiva entre el Norte y el Sur, a fin de eliminar la pobreza, garantizar la sostenibilidad planetaria, e incentivar el logro de la paz. Considera la pobreza como el peor crimen de la humanidad.

La solidaridad se convierte en fuerza para dinamizar la creatividad de los pueblos. La libertad es natural al ser humano, y la prosperidad, derecho social universal de los pueblos.

sábado, marzo 29, 2008

Sólo hasta luego



Goyito es uno de esos seres humanos inmensos que nunca mueren aunque desaparezcan físicamente, que su existencia traspasa las fronteras abstractas


Por Leo Hernández / El Caribe

A su paso por la vida -no importa el espacio de tiempo en que se agote- los seres humanos dejan su impronta acorde con su conducta o modo de ser y actuar.

Así, hay quienes en vida, y hasta después de la muerte, permanecen sepultados en el olvido por la carencia de méritos, mientras otros, aún tras su desaparición física viven permanentemente en la heredad del recuerdo y la acción de los demás.

Gregorio García Castro (Goyito), periodista hasta los tuétanos (¡y de los buenos de verdad!), un día como ayer, 28 de marzo, hace 35 años que fue asesinado a balazos en una acción intolerante quizás ordenada por algún(os) mequetrefe(s) de mentalidad estrecha.

Es probable que el enanismo en la visión de quienes fraguaron cegar esa vida útil les hiciera creer y proyectar que matando a Goyito podrían establecer una especie de terrorismo mediático proclive a la censura y al miedo. La realidad evidencia cuán equivocados estuvieron en su apreciación proyectista.

Goyito es de esos seres humanos inmensos que nunca mueren aunque desaparezcan físicamente, que su existencia traspasa las fronteras abstractas del tiempo y su recuerdo permanentemente estará no sólo en quienes inspiró y atrajo para este oficio, como el autor de estas líneas.

El pasado año escribí para esta misma fecha –y lo reitero ahora- que si el periodismo dominicano tiene un verdadero mártir, ese es Goyito, que cayó asesinado por la intolerancia de entonces, pero sobre todo, por el ejercicio de este oficio, a veces ingrato, pero que era su vida.

Talvez la politiquería o la mediocridad de aquella época, posada incluso en algunos colegas, impida a muchos reconocer aún hoy los méritos de Goyito, especialmente su humildad y capacidad periodística.

El 35 aniversario de su cobarde y vil asesinato nos llega con otro momento de luto: la ida a destiempo hace un par de días de Manuel Paniagua (El Pani), compañero y amigo cuya partida inesperada nos priva de alguien con quien compartimos alegrías, tristezas, esperanzas y confidencias.

Y también, a escasos días de un nuevo aniversario de la muerte de mi padre, Vidal Hernández Guillén, de quien –entre otras cosas- creo haber heredado la capacidad de trabajar para no mendigar.

A ellos: Goyito, El Pani y mi padre, me resisto a despedirles. Y consciente de que la ruta es la misma para todos, su recuerdo viene siempre a mí en compañía de un… …sólo hasta luego.

Leo Hernández es periodista y consultor de comunicación.
leonhern@hotmail.com

La columna de Miguel Gerrero


Por Miguel Guerrero / El Caribe

¿Qué ha hecho en realidad el presidente Fernández para merecerse un tercer mandato? ¿Qué le debe el país para que lo arrastre a una aventura de tantos riesgos en materia de estabilidad social, política y económica, como es la reelección?

Si nos atenemos al discurso con que él y sus seguidores la sustentan como una necesidad nacional, es fácil observar una ausencia notable de argumentos, tanto históricos como políticos.

Presenciamos un intento vano de reivindicación del providencialismo con el que repetidas veces se intentó explicar las sucesivas reelecciones del entonces presidente Balaguer, a quien tanto se combatió en el PLD a causa precisamente de ella.

Si se la trata de justificar en base a realizaciones, ¿dónde buscar para encontrarlas?
Las razones expuestas son muy débiles y contradicen todo espíritu democrático.

Se dice y repite, como sucedió durante las primarias internas de su partido, que a un líder o a un presidente en ejercicio con resultados no se le desafía, lo cual no parece propio de un estadista respetuoso del derecho de todo ciudadano de elegir y ser elegido.

Se queja de las críticas a la reelección como un concepto, olvidando que su partido se formó para combatir los males de la reelección y que él mismo fue por mucho tiempo un abanderado de ella, aunque después haya cambiado de opinión para justificarla.

Los argumentos expuestos por el presidente en una reciente entrevista no se sostienen, por cuanto carece de racionalidad justificarla en base a experiencias de otros países con instituciones que en el país no poseemos, como son los ejemplos de Estados Unidos, España y Francia.

La reelección se ha llevado consigo incluso los prometedores liderazgos emergentes que existían en el PLD.

En la historia nacional la continuidad prolongada de un hombre en el poder sólo ha traído atraso y corrupción.

¿Qué la haría ahora diferente?


Miguel Guerrero es escritor y periodista

viernes, marzo 28, 2008

Vicepresidente de la SIP presenta informe sobre la libertad de prensa en la RD


Por Redacción / elcaribecdn.com

Manuel A. Quiroz, director de El Caribe y vicepresidente regional de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), presentó ayer en Caracas, Venezuela, el informe sobre la libertad de prensa en República Dominicana, durante la asamblea que realiza ese organismo.
A continuación el informe presentado por Quiroz:
Informe ante la Comisión de Libertad de Prensa e Información en la asamblea de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa, Caracas, 27 de marzo
2008
En la República Dominicana prevalece en general libertad para el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y difusión del pensamiento, pero ha ido tomando cuerpo una peligrosa tendencia para tratar de someter a la prensa independiente a la autocensura cuando toca temas críticos que pueden afectar la imagen o los intereses de determinados sectores o personajes de la esfera tanto pública como privada.

En un documento conjunto emitido a mediados de febrero pasado, el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) advirtieron acerca de la gravedad de esta propensión al afirmar que existen funcionarios, grupos y personas en la sociedad que al no comprender o respetar el rol del periodista intentan limitar con sus actitudes, amenazas y agresiones dichos derechos, sin que esto implique necesariamente una línea gubernamental definida contra la libertad de expresión.

En efecto, se están produciendo situaciones en que funcionarios o ciudadanos particulares llaman a los periódicos o a medios de comunicación electrónicos, no para ejercer el derecho a réplica o hacer aclaraciones pertinentes y respetuosas, sino para proferir amenazas y en algunos casos materializarlas a través de demandas por supuestos actos de difamación e injurias.

La mayoría de estas demandas son desestimadas en los tribunales, pero los procesos hacen que medios y periodistas pierdan, aunque sea momentáneamente, la debida concentración en su sagrado compromiso de informar y orientar al público sobre cuestiones de interés general, además de producir temores e inducir a la autocensura.

En una magistral exposición con la que fijó su voto disidente a una condena al periódico Listín Diario y su ex director, Miguel Franjul, el juez Francisco Ortega, quien antes de graduarse de licenciado en derecho ejercicio el periodismo, ha alertado al país sobre las negativas implicaciones que estas demandas plantean para el futuro de una prensa que debe contar siempre con independencia, amplitud de miras y no estar sujeta a restricciones que no sean las establecidas por la ley y los principios éticos.

Los medios de comunicación que actúan con seriedad y fiel apego a las normas de buen periodismo tienen que verificar y sustentar las informaciones que divulgan, además de respetar la honra particular de los ciudadanos y de ser receptivos ante cualquier reacción que pueda producir su ejercicio profesional.

Pero no pueden, de ningún modo, trabajar bajo la amenaza permanente de aquellos que solo comulgan con un periodismo anodino o complaciente y que responden de forma inadecuada y desproporcionada ante cualquier señalamiento crítico que pueda afectar sus intereses particulares.

En medio de este preocupante panorama, se produjo un hecho de gran satisfacción para el periodismo dominicano, cuando la Suprema Corte de Justicia escribió una de las páginas más memorables en la historia de la justicia dominicana con la sentencia que impone la condena máxima de 30 años a Joaquín Antonio Pou Castro por el asesinato del periodista Orlando Martínez.

Treinta y dos años después de un horrendo crimen contra un mártir por el ejercicio vertical e indomable de la libertad de expresión y difusión del pensamiento, se hace justicia a uno de sus asesinos.

Pou Castro había sido condenado a 20 años de prisión como cómplice, cuando en realidad participó en la autoría intelectual, además de coautor en los hechos materiales que culminaron con el crimen.

Tras esa justa y valiente sentencia de nuestra corte suprema, ha tomado fuerza un reclamo para que la Justicia complete su papel en este caso llevando al banquillo de los acusados a otros autores intelectuales que permanecen impunes.

Anexo a este informe, el documento que he citado del Colegio Dominicano de Periodistas y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, que representa un inestimable servicio, no solo a la clase periodística en particular, sino a la sociedad dominicana en su conjunto, que tiene derecho a recibir informaciones sin sujeción a censura previa ni a ningún tipo de interferencias o presiones indebidas

Fríamente calculado

Hoy, Matutino Dominicano

LUIS SCKEKER ORTIZEl

Señor Presidente debe sentirse satisfecho. El método no falla. Las Fuerzas Armadas, obedientes al poder civil y a su Comandante en Jefe, rindió el informe esperado.

El que tranquiliza la conciencia del Gobernante. El que silencia las voces estridentes de la oposición, siempre buscando cinco pies al gato; el que con argumentos científicos, irrebatibles, se burla y pone en ridículo la inteligencia humana; el que acalla el ronco clamor de los muertos y los reclamos de los miles de damnificados…

Toda la culpa la tiene la Madre Naturaleza. A pedirle cuentas a ella, que con furia indómita, con sus aguas torrenciales, huracanadas, bautizadas con el poético nombre de Olga, se presentó de repente en este plácido terruño; lo inundó con corrientes mortíferas, desbordando ríos, causando estragos y muertes de vidas humanas y de animales domésticos (total, lo mismo); pérdidas de viviendas y de comercios, ruinas a la agricultura, rotura de puentes y carreteras, angustias, temores e indignación en la población, a pesar del encomiable esfuerzo, de la exquisita prudencia, la eficiencia comprobada e inigualable conque el fenómeno atmosférico fue manejado por quienes, de manera competente, preservando intereses superiores ($) no pudieron evitar los daños imprevisibles e inevitables…

Gracias, señor Presidente, por tan enjundioso informe de la inefable Comisión Oficial Investigativa designada por usted. Justo a los tres meses de su atinado nombramiento, nos llegó la calma. “¡E’ pa’ lante que vamos!”.

La encrucijada democrática

Hoy, Matutino Dominicano

EDUARDO JORGE PRATS
Los dominicanos estamos en medio de una encrucijada: o dejamos que la democracia que construimos desde la muerte de Trujillo perezca fruto de su degradación o decidimos establecer los correctivos de lugar y consolidar una democracia más representativa, más participativa y más responsiva. Nuestra cita con la historia no solo es cuestión de elección de candidatos presidenciales sino que conlleva ante todo asumir la tarea de consolidar el Estado de Derecho que es el único modo en que es posible vivir en democracia y en libertad.

El momento que vivimos solo convoca el pesimismo. Por un lado, se nos quiere convencer de que las fallas estructurales de nuestro sistema político son inherentes a la democracia partidaria y que lo que sufrimos no es diferente al clientelismo y al caudillismo de otrora, cuando en realidad estamos en presencia de un fenómeno político de nuevo cuño: el intento de socavar las bases mismas del pluralismo político y la alternabilidad en el poder. Por otro lado, se nos advierte que la solución a nuestros problemas no pasa por ninguna de las alternativas partidarias, con lo que se intenta dar el primer paso hacia la disolución del sistema partidario y el enrumbamiento hacia un régimen plebiscitario cercano a la dictadura perfecta del partido único.

La realidad es que el sistema político dominicano está llegando a un punto crítico en donde el esquema tradicional de cosas solo puede conducir a la implosión del sistema mismo. Intentar curar los males de nuestra democracia con más democracia es como tratar de sanar las quemaduras de la piel con más fuego. Lo que se requiere es más Estado de Derecho, más control del poder, más igualdad en la competencia electoral, más responsividad de los gobernantes, más transparencia en el diseño, aprobación y ejecución del presupuesto, más neutralidad política de los reguladores de la economía, menos discrecionalidad y oportunismo en la acción social del Estado, en fin, más (o verdadera) sumisión del Estado y de la Administración Pública a la legalidad y al Derecho.

Nuestras instituciones están sometidas a una tremenda prueba de esfuerzo. La Junta Central Electoral tiene que estar en capacidad de poder dirimir imparcialmente los diferendos surgidos a consecuencia del abuso de los recursos del Estado en la campaña. La prensa tiene que poder mantenerse como foro plural y abierto a todas las expresiones partidarias. Los órganos reguladores de la economía deben orientar su acción al margen de los intereses coyunturales partidarios. La sociedad civil tiene que erigirse en un verdadero contrapeso a la formidable presión estatal en medio de unas elecciones. Las firmas encuestadoras deben poder suministrar un retrato fiel de las preferencias electorales. Los partidos deben resistir la tentación de anular al adversario como si se tratase de un enemigo. Las iglesias deben poder ilustrar a sus feligreses y orientar la activa y responsable participación electoral. Los grupos organizados deben poder defender los derechos de sus asociados sin temor a la persecución gubernamental. La Suprema Corte debe poder ser lo que ella misma se ha auto-proclamado: “guardiana de la Constitución y de las leyes”. El Presidente de la República debe tratar de que su condición de candidato reeleccionista no anule su posición constitucional de Jefe de Estado y de Presidente de todos los dominicanos.

A nuestra democracia le están haciendo falta los frenos y contrapesos del Estado de Derecho. Sin esos “checks and balances”, una democracia puede derivar en tiranía de la mayoría o en dictadura de un grupo organizado que secuestra la voluntad popular en nombre del espíritu del pueblo o del líder iluminado. Acontecimientos recientes revelan que frente a la ausencia de esos frenos y contrapesos estatales, la prensa por un lado, la sociedad civil por otro y las iglesias, como siempre, tratan de prestar su concurso al control de los detentadores del poder, que es la clave de un Estado democrático de Derecho.

El momento exige la participación ciudadana activa. Y es que, como bien afirma Ken Knabb, “si la gente se repliega invariablemente en los males menores”, "todo lo que los gobernantes tienen que hacer en cualquier situación en que su poder se vea amenazado es conjurarlo con la amenaza de algún mal mayor”.

Sin temor ni favor


Por
Luis H. Arthur S. / El Caribe

Estadísticas rojas

A pesar de los 31 o 40 muertos y 412 heridos, esta Semana Santa ha sido una de las menos roja de los últimos años.

Los operativos lucen fueron eficaces. Los voluntarios eficientes y masivos y la promoción para la seguridad parece que caló en el espíritu de la mayoría.

Se nos recomendaba revisar nuestro vehículo antes de emprender marcha. Examinar las bandas, el motor, las llantas y sobre todo los frenos.

Ser prudentes, corteses y no manejar bebidos y mucho menos borracho. Desoír las propagandas licoreras y ser moderados en el beber y comer.

Fueron consejos buenos de prudencia ciudadana que dieron resultados positivos.
Ahora nuestro gran evento futuro son las elecciones. Ojalá también tuviésemos una organización que nos advirtiera sobre los peligros de fracaso que se nos esconden a cada paso.

Nos hablaran de lo malo de las reelecciones, las historia que parecen olvidadas que viene desde Santana, Báez, Lilís, Horacio Vásquez, Trujillo y Balaguer.

Del sufrimiento que llegó al pueblo con ellas.

También nos hablara de que los pueblos necesitan crecer líderes en quienes confiar y con quienes avanzar, y que nadie viene predestinado como los reyes de antaño, hoy en papel casi simbólico, y que la democracia implica cambios, alternabilidad, separación real de poderes e instituciones funcionales. Pensar.
Nadie es tan loco para viajar en un carro que sabe sin frenos.

La potencia del motor que mueve al vehículo, que es como el plan de operación y desarrollo de un gobierno, tienen que estar compensados necesariamente con una capacidad de límite, de frenado, que es lo que da confianza y seguridad.

Nos montamos en el carro de Hipólito que sin frenos nos llevó cuesta abajo y quería seguir.

Cambiamos al que habíamos desechado 4 años antes y éste con más talento, cortó sus frenos, y nos lleva en carrera loca a un viaje que quiere repetir, cuando todos los medios de límite se nos han negado, y sólo nos queda el de bajarnos apresurados cuando se pare por nuevo combustible, como necesariamente pasará el 16 de Mayo.

Si seguimos montados, si no recapacitamos y nos dejamos llevar por las palabras eufóricas del borracho de poder al volante, quizás entremos nuevamente a las estadísticas rojas olvidadas.

luis@arthur.net

jueves, marzo 27, 2008

Confesión de un ignorante

Quienes estamos en el palco del teatro político no siempre entendemos las estrategias partidarias porque no manejamos todas las variables que conocen los partidos; y además porque somos personas comunes.

Por
Manuel Quiterio Cedeno / El Caribe

Me declaro miembro del partido de los ignorantes. Simplemente, no entiendo la estrategia del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), organización que a pesar de la muy buena ventaja que le otorgan casi todas las encuestas, trabaja eficientemente para desacreditar el proceso electoral y restar legitimidad al próximo período de Gobierno, que inauguraría el presidente Fernández en agosto próximo.

Quienes estamos en el palco del teatro político no siempre entendemos las estrategias partidarias, porque no manejamos todas las variables que conocen los partidos; y además, porque somos personas comunes, inclinados a ver la realidad de manera diferente a como la entienden los políticos.

Veamos dos casos:
PRIMERO. La inclusión de los dirigentes de base del PLD en nóminas estatales durante el período preelectoral, denunciada por la destacada periodista Nuria Piera; de lo cual ofreció un dramático testimonio el señor Yermenos Forastieri, reconocido hombre del partido oficial, que narró su participación en una reunión en la que se trató sobre estos pagos.

Esta estrategia se ha convertido en la gota que derramó la copa, como confirmación a las insistentes denuncias sobre el uso abusivo de los recursos públicos en la campaña.

Provocó que la Junta Central Electoral confirme que el pecado existe y –en una decisión sin precedentes- ordene el cese de los pagos, una condena moral inesperada con todo lo que implica para la salud de las elecciones.

SEGUNDO: La inexplicable insistencia de Franklin Almeyda en proclamar que el PLD sabe por quién votarán los ciudadanos el 16 de mayo.

¿A qué obedece esta proclama hecha por segunda vez? ¿Por qué reiterar algo que ya provocó montones de críticas?

¿Puede alguien realmente conocer la decisión tomada por un votante en la soledad de la urna? ¿Debe un partido insistir en que puede violar alegremente la garantía constitucional del secreto del voto?

Puede que el interés sea ganar espacio en los medios de comunicación, o mostrar una imagen moderna de la política (distorsionada, porque reduce lo moderno al uso de computadoras); pero lo cierto es que en un medio como el nuestro, con gobiernos todopoderosos, esta afirmación intimida.

Soy ignorante, insisto. No entiendo para qué desacreditar un proceso que, según las encuestas, a 49 días de la justa ya esta ganado.

Manuel Quiterio Cedeño es periodistamquiterio@cicomnews.com

La columna de Miguel Gerrero

Por Miguel Guerrero / El Caribe

Según la ley electoral, el candidato del Partido Reformista, Amable Aristy Castro, está en la obligación de tomar licencia de su cargo. Es el único de los aspirantes a la presidencia afectado por ese mandato, no sujeto a interpretación alguna por cuanto la ley es clara y tajante al establecer que todo candidato queda automáticamente separado de las funciones públicas que desempeñe tan pronto como la Junta Electoral admita como válida su candidatura.

Resulta incomprensible que el candidato reformista y su partido, que tanto critican el uso masivo de recursos públicos por parte del gobierno a favor de la reelección del presidente Fernández, acusen al oficialismo de violar la ley electoral que ellos conscientemente desconocen.

La ley no impone esa obligación a los funcionarios que ejercen cargos electivos, por lo que el mandatario y candidato del PLD queda exonerado de cumplir con ese requisito.

El candidato reformista ha dicho que sólo tomaría licencia de su cargo de secretario general de la Liga Municipal, que le da acceso a recursos públicos, si el presidente de la República lo hace antes, lo cual es un argumento vacío y sin fundamento.

Pero lo extraño es que si Aristy Castro llegara a separarse temporalmente del puesto en lo que resta de campaña, se ganaría el respeto de mucha gente, sentando a la vez un precedente, por lo que no se explica que él y sus asesores no hayan valorado el profundo significado del respeto a la ley y a las normas establecidas.

Pero más decepcionante es todavía que la Junta Central Electoral no haya cumplido con su obligación de hacer cumplir las reglas que fija la ley, de cuya observación depende la autoridad moral que ella requiere para ser un árbitro confiable del proceso.

Sin lugar a dudas, el reformismo se invalida a sí mismo para criticarle al gobierno violaciones a la ley cuando también incurre en esa deplorable falta.

Miguel Guerrero es escritor y periodista
mguerrero@mgpr.com.do

Colegio de periodistas buscará profesionalización

De 7dias.com.do

SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- El Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) someterá un proyecto de modificación de la Ley 10-91 de Colegiación con el objetivo de que todos los que ejerzan el periodismo sean profesionales del área, anunció este jueves Mercedes Castillo, presidenta del gremio.

Castillo manifestó que existen personas que, sin ser periodistas, consiguen que les financien programas y realizan la labor de un comunicador social, lo que daña a los reales profesionales del periodismo. Recordó, sin embargo, que existen sectores de la prensa que siempre han estado comprometidos con la defensa de los mejores intereses de la sociedad.

En respuesta a reciente declaraciones del presidente del Partido Reformista Social Cristiano, Federico Antún Batlle, Castillo admitió que hay quienes desde los medios hacen una labor política de defensa de una corriente, lo que no involucra a la totalidad de los periodistas. Reconoció que legalmente el CDP no tiene cómo impedir que personas asuman el papel de comunicadores sin ser periodistas, por lo que propugna una revisión de la legislación en la materia.

Llamó a los periodistas a defender “la idoneidad” de la profesión para evitar que los profesionales del periodismo sean comparados con aquellos “que se hacen llamar periodistas”.

Antún Batlle aclara

En conversación con reporteros de 7dias.com.do, el presidente de PRSC aclaró que en la denuncia respondida por Castillo no afirma que todos los periodistas estén al servicio del Gobierno. Añade que sus críticas aluden a funcionarios que fungen de comunicadores en programas de panel y controlando medios de comunicación.

Indicó que no hay que presentar las pruebas de a cuáes personas se refiere porque a ellos se le ve “bonitas casas, grandes yates” y reciben como pago altos sueldos ”por ir dos o tres veces al mes a reuniones con aire acondicionado y bonito traje”.

Reconoció que los periodistas tienen derecho a ser funcionarios públicos, pero deben recesar en el ejercicio de la profesión porque “no es justo que percibiendo un salario del Estado, a un pueblo sin educación se lepresenten como independientes”.


Descorides De la Rosa

TECNOPOL/Un presidente que ya es ilegítimo

Listin Diario, Matutino Dominicano

Jaime Aristy Escuder

Las acciones ilegales cometidas por el gobierno de Leonel Fernández, a mi modo de ver, lo han convertido en ilegítimo. La violación de la Constitución y de numerosas leyes, la corrupción generalizada y el uso indebido de los recursos del erario a favor de los funcionarios y de la causa reeleccionista han provocado la pérdida de legitimidad de un gobierno que nació de un proceso electoral legal.

La legitimidad de la presidencia de Leonel Fernández se basa en la Constitución de la República. De ahí se desprende que las acciones violatorias a la Constitución han socavado la legitimidad de esa presidencia. El endeudamiento ilegal e inconstitucional por 130 millones de dólares, llevado a cabo por el gobierno de Fernández bajo el contrato SunLand, es una violación a la Constitución de la República. El no depósito de ese dinero en las cuentas del gobierno en el Banco de Reservas o en el Banco Central es otra violación a la Constitución y a las leyes que rigen las finanzas públicas. La desaparición de esos 130 millones de dólares también es una violación de la Carta Magna.

El uso de la fuerza que tiene el poder Ejecutivo para presionar a la Suprema Corte de Justicia es otra acción que atenta contra la legitimidad de la presidencia de Fernández. Desde el poder se ha estado presionado a los jueces de ese alto tribunal para que no conozcan el recurso de inconstitucionalidad elevado en contra del contrato firmado con la empresa SunLand y de las 19 Notas Promisorias por 130 millones de dólares. Es penoso y vergonzoso que jueces de la Suprema Corte de Justicia claudiquen ante esas presiones en vez de levantarse y defender los sagrados intereses del pueblo dominicano.

El uso de los recursos públicos para pagar a miembros de los Comités de Base del PLD es otra violación de la Constitución. El presidente del Senado de la República y Secretario General del PLD, Reynaldo Pared Pérez, declaró recientemente que no conocía la nómina CB. Esa afirmación significa que el Congreso Nacional no aprobó dentro de la Ley de Gastos Públicos el uso del dinero del pueblo para pagar a los miembros del PLD. Esa es una apropiación ilegal de fondos que reduce la legitimidad de la presidencia de Leonel Fernández. Lo irritante es ver a la cúpula del PLD negar la existencia de esa nómina cuando se ha dado a conocer públicamente una voluminosa documentación que demuestra claramente la existencia de los pagos a miembros de los Comités de Base.

La construcción de un Metro sin presupuesto y rendición de cuentas viola la Ley de Gasto Público. En un artículo publicado en la revista Time se explicó que la decisión de construir ese Metro, asignando las obras grado a grado, se tomó para beneficiar al entorno de Leonel Fernández. El mandatario se burló del pueblo cuando decidió transferir casi 2,000 millones de pesos del presupuesto de Educación y Salud Pública a los encargados de la construcción del Metro, aunque no hay butacas en escuelas ni medicamentos en los hospitales.

La historia se repite dos veces. Una como tragedia y la otra como farsa. El general Ulises Heureaux (Lilís) obtuvo el poder de forma legal en 1882 ñcon el apoyo del general Gregorio Luperón, a quien posteriormente traicionó- y se convirtió en un presidente ilegítimo mediante la corrupción, el endeudamiento ilegal y la compra de dirigentes de la oposición. En el 2004, Leonel Fernández recibió el beneficio de los votantes convirtiéndose legalmente en el Presidente de la República Dominicana con el apoyo de Danilo Medina; sin embargo, se ha convertido en el líder de un gobierno denunciado como seriamente afectado por la corrupción y compuesto mayoritariamente por un grupo de personas cuyas actividades se limitan a enriquecerse, empobrecer a la Nación y burlarse del pueblo dominicano.

Después de revisar todos los casos de violación de la Constitución y las leyes nacionales, he llegado a la conclusión de que la actual presidencia ha perdido su legitimidad. Por ese motivo, para mí, Leonel Fernández ya no es el Presidente de la República.

Oportuna aclaración

El Nacional, Vespertino Dominicano

POR LEANDRO GUZMÁN


Hicieron muy bien los dos principales partidos de la oposición en aclarar rápidamente los rumores puestos a circular la semana pasada, en el sentido de que tanto el PRD como el PRSC se preparaban para acordar una abstención electoral.

Esa aclaración disipa cualquier duda respecto a la posibilidad de un boicot a las elecciones, en protesta por las denuncias sobre el uso de fondos públicos y otros mecanismos de Poder a favor de la reelección presidencial.

Los partidos están en el deber de no contribuir a minar la confianza de los ciudadanos en los procesos electorales, aún cuando tengan que afrontar muchas dificultades que los colocan en desventaja frente al candidato oficialista. Esto ha ocurrido en anteriores ocasiones. Hay una que es antológica, y es la que se refiere a todos los inconvenientes que tuvo la oposición antes de 1978, cuando se le acosaba terriblemente desde los predios miliares y policiales, además de que se empleaban los fondos estatales para financiar una masiva propaganda para tratar de imponer la reelección del entonces presidente Balaguer.

Sin embargo, pese a tan difíciles circunstancias, la oposición ganó abrumadoramente, para poner fin a un Gobierno que durante doce años empleó una política terrorista contra los adversarios, a quienes de paso convirtió en víctimas con las trampas electorales.

Es lamentable que pocos recuerden que tras la muerte a tiros del tirano en 1961, en el país surgió un Consejo de Estado que tenía todos los mecanismos para mantenerse en el Poder, y no lo hizo, porque sabía que en la Junta Central Electoral (JCE) había un hombre de valor que se llamó Ángel Liz, a quien nadie se hubiera atrevido a señalar como parcializado a favor de “los cívicos”, que era como se denominaban aquellos cuyo candidato era el doctor Viriato Fiallo. El licenciado Liz pudo muy bien haber tratado de favorecer a Fiallo, antitrujillista a rajatabla como él. Los dos combatieron a Trujillo, estuvieron presos en numerosas ocasiones y nunca se inscribieron en el Partido Dominicano.

Hoy día, cuando uno escucha tantas denuncias de corrupción, especialmente en el sector público, vinculándola a favorecer al candidato oficialista, no puede menos que añorar aquella Junta Central Electoral que en 1962 celebró las elecciones más libres y limpias de la historia dominicana.

Es por tales denuncias que consideramos que los partidos no deben abandonar al pueblo en estos momentos, sino que su deber es mantenerse firmes no solamente para mantener su reclamo de que haya transparencia, sino para tratar de lograr un cambio de situación .

Es mucha la sangre que se ha derramado en nuestro país para que la democracia exista y se consolide, de manera que dejar el campo abierto a quienes utilizan métodos antidemocráticos sería equivalente a traicionar la memoria de tantos héroes y mártires caídos.

Su lucha fue precisamente contra el abuso de poder y sus lacras colaterales, por impulsar una participación del pueblo en la toma de decisiones, sin que se apele a “acuerdos de aposento”, fundamentados en el dinero corruptor.

Al día

El Nacional, Vespertino Dominicano

POR JUAN JOSÉ AYUSO


“…Si me tocara caer…”, escribió Eberto Geordano Lalane José a su esposa Quisqueya, en carta que le sería entregada después. “…Si me tocara caer”. Y cayó junto a seis de los ocho guerrilleros que comandaba Francisco Alberto Caamaño, asesinado también.

En un ejercicio de humildad, Hamlet Herman cumple, con la biografía de más joven de todos, una de las misiones finales de su papel como guerrillero, sobreviviente desde 1973 junto a Claudio Caamaño Grullón de la repatriación por Caracoles el 2 de febrero.

Y presenta a la memoria del pueblo a uno de sus héroes desconocidos, asesinado en lucha por la democracia cuando apenas había cumplido 27 años de edad, segundo al mando del Coronel de Abril, corta vida de larga semilla que florece no sólo en su hija Sumaya Elisa.

En 1963, un accidente de labor política clandestina le cuesta a Eberto Giordano –Eugenio, para la guerrilla-, la mano y parte del brazo izquierdos y cuatro partes de sus dedos de la mano derecha. A los 17 años que contaba, este muchacho del Movimiento Revolucionario 14 de Junio decidió regenerar y multiplicar sus brazos, sus manos, sus dedos y su voluntad.

Ni “mocho”, como él mismo se llamaba, ni inválido ni minusválido, se propuso ser más de un hombre y lo consiguió. Si no, imagínese la tarea de Hércules que representa operar un fusil sin la mano izquierda y con sólo el pulgar completo de la derecha.

Pero Eberto Giordano aprendió a hacerlo con destreza y se convirtió en uno de los más certeros tiradores de la guerrilla del coronel Caamaño, admirado y querido por todos sus compañeros y, de entrada, respetado por capacidades personales que para la época eran escasas en los jóvenes revolucionarios de clase media.

A lo largo de “El fiero, Eberto Giordano Lalane José”, que acaba de publicar, Hermann logra un esfuerzo de objetividad y serenidad aunque en más de una ocasión se le inunden las palabras y los conceptos con un golpe de aprecio y dolor que sobrepasa racionalidades y capacidades profesionales.

El autor es un sobreviviente no sólo de Caracoles sino de la revolución constitucionalista y guerra patria de Abril y, si se quiere más larga la historia, de cuanto ha significado lucha y sacrificio del 30 de Mayo de 1961 a estos días que corren.

¿Para qué sobrevivir y para qué haber sobrevivido? A Herman no debe preguntársele porque él lo ha respondido con las palabras de sus libros de testimonio e investigación, como este último, un himno cálido de solidaridad frente al valor y al heroísmo de su compañero Eugenio.

Habrá perdido junto a otros centenares de compañeros muchas de las batallas pero la decisión de la guerra está pendiente. Todavía.

“…Si me tocara caer…”, escribió Eugenio a su esposa, y cayó. “…Si me tocara caer…”. Otro, quizá, se hubiera sorprendido. Él no.

(Editora Búho, 354 páginas, febrero 2008.)

PULSACIONES

El Nacional, Vespertino Dominicano

POR RADHAMÉS GÓMEZ PEPÍN


Para comenzar, dos verdades: Ni la Junta Central Electoral tiene los medios para hacer cumplir su decisión sobre la "nominilla"; ni el Gobierno va a suspender esos pagos indebidos, al menos hasta mayo.

La ordenanza de la Junta será todo lo justa que usted quiera que sea, pero impracticable, porque carece de los medios coercitivos necesarios para hacerla cumplir.

Será un magnífico e inútil aporte teórico para contribuir a la limpieza de las elecciones, pero nada más. De eso no hay forma de que pueda pasar.

Queda, sin embargo, el excelente trabajo periodístico de Nuria Piera, que tampoco podrá pasar de eso, pero que servirá de referente al proceso electoral del 2008, tan pródigo en sorpresas inimaginables.

Del otro lado, del gubernamental, los inscritos en las nominillas pueden dormir tranquilos, porque las cosas seguirán como hasta ahora, aunque quizás con algunas mínimas variaciones de forma, no de fondo...ni de los fondos.

Es posible que el dinerito les llegue en efectivo, no en cheques, algo que tiene la ventaja de que no hay que cambiar nada en ningún sitio, sino que se puede comenzar a gastar desde el mismo momento en que se recibe.

También dentro de las posibilidades está que se cambien los lugares para los cobros y que desde ahora no deba irse a oficinas públicas a firmar papeles ni nada de eso.

Lo absolutamente seguro es que los pagos continuarán, no obstante la alta dirigencia peledeista proclame que acatará la decisión de la Junta, tal vez pensando que somos más zoquetes de lo que realmente hemos demostrado ser.

No es verdad que el Gobierno va a correr el riesgo de perder unos cuantos miles de votos, porque aunque sea indirectamente lo disponga tribunal alguno y menos cuando ese tribunal no puede hacer más que hablar y hablar.

Y he dicho que las nominillas se mantendrán hasta mayo, porque el 16 de ese mes habrá elecciones presidenciales y una vez que se eche el voto en la urna no habrá nada similar hasta el 2010 o el 2012, cuando vendrán nuevos acuerdos y conversaciones.

La moraleja es que las elecciones dominicanas las ganará quien tenga más dinero para comprar los votos necesarios, a menos que se produzca una colosal conmoción pública que nos saque del lugar en donde desdichadamente nos han metido.

Para nada servirán comisiones, supervisores ni otros grupos de burócratas vacacionistas que vienen a conocer esta tierra y a disfrutar de sus playas.

Sin embargo, aquí hallarán imitadores, porque la buena vida es una aspiración de la humanidad entera.

Y si el pretexto es beneficiar la Patria y preservar la democracia, entonces pa'lante.

rgomez@elnacional.com.do

La columna de Miguel Guerrero

Por Miguel Guerrero / El Caribe

Los dominicanos podríamos tratar de aprender las lecciones de decencia política que las campañas electorales de España y Estados Unidos han ofrecido al mundo.

Me refiero no sólo a los debates de altura que los españoles tuvieron el privilegio de presenciar entre el presidente José Rodríguez Zapatero y su rival Mariano Rajoy, el primero socialista y el segundo conservador.

Como tampoco a los que han escenificado con gracia y respeto mutuo los aspirantes a la nominación del Partido Demócrata, Hillary Clinton y Barack Obama, y que desde aquí hemos podido seguir al través a la televisión por cable y el Internet.

El día de las elecciones, los españoles pudieron irse bien temprano a la cama sin ninguna duda acerca de los resultados de la jornada electoral.

Tan pronto se conocieron los cómputos, menos de tres horas después del cierre de las votaciones, Rajoy llamó al presidente del gobierno para felicitarle y ofrecerle su cooperación.

En nuestro país no tenemos certeza de que habrá de suceder lo mismo, no obstante haber nacido a la democracia una década antes que los españoles.

En EUA, una laureada académica de Harvard, ganadora del Premio Pulitzer, Samantha Power, se vio precisada a renunciar como asesora de Obama por una palabra contra la señora Clinton que entre nosotros hubiera pasado inadvertida.

Le dijo que era un “monstruo” luego de su triunfo en Ohio, aunque después trató en vano de retractarse.

La dama debió pedir excusas públicas a los dos aspirantes por la expresión con las palabras siguientes: “Hice comentarios inexcusables que distan mucho de mi reconocida admiración por la senadora Clinton y del espíritu, tenor y propósito de la campaña de Obama”.

La oficina del senador se apresuró a decir que lamentaba las expresiones que “carecen de lugar en esta campaña” y no se atienen a sus opiniones sobre el rival.
Miguel Guerrero es escritor y periodista
mguerrero@mgpr.com.do

CUANTAS BOTELLAS, PROFESOR

por Mariano Zapete C.

Tenía sobrada razón quien se inventó la frase popular "una cosa es con violín y otra cosa es con guitarra". Y si alguien tiene alguna duda, sólo debe leer los siguientes fragmentos del discurso pronunciado por el Presidente Leonel Fernández el 16 de agosto del 2004, cuando se juramentaba en el Congreso Nacional.


"El próximo gobierno está compelido a tomar un conjunto de acciones, entre las cuales, la más importante, tal vez, sea la de decretar que a partir de este mismo instante iniciamos un período de austeridad. Esa austeridad significa poner todo el empeño para reducir en no menos de un 20 por ciento el gasto del Estado".


"Hay muchos cargos públicos en exceso, creados mediante la tradicional práctica corrosiva de clientelismo o bien producto de las duplicidades de funciones dentro de nuestro aparato burocrático estatal. Esos serán suprimidos".


"Soy de los que creen, con absoluta firmeza y convicción, que las oportunidades de empleo tienen que ser iniciadas, fundamentalmente, en el sector privado, que es el gran creador de la riqueza nacional. La función del Estado, entre otras, debe ser la de hacer posible el cumplimiento de ese propósito". Termina la cita.A un año y tres meses de aquel discurso, aplaudido por millones de dominicanos, puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que el presente gobierno es uno de los más clientelistas de la historia, en lo referente al uso de recursos del Estado para pagar sueldos a personas que no rinden ningún servicio a la administración pública.


La incoherencia entre el discurso del Presidente Fernández y la práctica de su gobierno en materia de austeridad se hizo evidente a pocos días de iniciada su gestión, cuando lejos de reducir los cargos inorgánicos, aumentó significativamente el número de secretarios de Estado sin cartera, subsecretarios, asesores del Poder Ejecutivo, subdirectores generales, vicecónsules y demás yerbas. Pero las cosas no terminan ahí.


Seis meses atrás, el Presidente Fernández se dejó convencer de que debía nombrar como inspectores, con sueldos de 20 y 15 mil pesos mensuales, a todos los activistas nacionales y presidentes de los comités municipales e intermedios del partido oficial que no tuvieran un empleo.


El número se aproxima a los 10 mil dirigentes, que los días 25 de cada mes acuden a distintas instituciones públicas a buscar sus cheques sin dar un golpe.La situación ha llegado a nivel de escándalo en los últimos dos meses, cuando el gobierno dispuso asignar sueldos de RD$3,800 mensuales a un promedio de 70 mil presidentes de comités de bases del Partido de la Liberación Dominicana en todo el territorio nacional, pagaderos a través de las gobernaciones provinciales. Para cobrar su botella, la única condición es que el beneficiario no sea empleado del gobierno.Para crear esta constelación de "botellas moradas", se ha argumentado que esos "compañeros" están en pésimas condiciones económicas, fruto de la alta tasa de desempleo que afecta al país y a la crisis en que el gobierno pasado sumergió a las familias dominicanas.


Y yo me pregunto: ¿a caso la crisis económica afecta sólo a los peledeístas? ¿Es justo utilizar los recursos de todo el pueblo para privilegiar a unos cuantos por el simple hecho de pertenecer al partido de gobierno? ¿Está el gobierno del Presidente Fernández al servicio exclusivo de los miembros del PLD? ¿No sería más honorable, justo y honesto poner a esos dirigentes a prestar algún servicio al pueblo?No entiendo cómo es posible que en tan poco tiempo los peledeístas se hayan olvidado de la acritud con que denunciaban el clientelismo del gobierno de Hipólito Mejía, comenzando por el Presidente Fernández.


Habiendo sido alumno del Presidente Fernández y conociendo su claridad de pensamiento, no entiendo cómo es que se ha convencido de que tiene sentido mantener una práctica tan nociva para el desarrollo de un país, como lo es el clientelismo y el privilegio a favor de un pequeño grupo, en detrimento de la mayoría de la población.Cuantas botellas, profesor. Esas "botellas moradas" nos confirman que la diferencia se perdió.


Que el discurso de austeridad, de justicia, de equidad, de ideas nuevas, de eficiencia y de respeto a todos por igual, sólo discurso es. Y que tienen razón los que afirman: "una cosa es con violín y otra cosa es con guitarra".
zapecorniel@gmail.com

miércoles, marzo 26, 2008

Obama o la historia en blanco y negro

Carlos Alberto Montaner/Listin Diario/Servicios Google

(FIRMAS PRESS) Obama no pudo evitar que el tema de la raza entrara en el debate electoral. Hasta ahora era un candidato joven, muy educado, orador notable, dotado de una personalidad atractiva, considerado un liberal dentro del partido demócrata. Era, por supuesto, afroamericano, pero ese elemento se veía como algo positivo. El posible triunfo de Obama, de alguna manera, era percibido como la superación definitiva de un viejo conflicto cuyo punto de partida había sido la proclama de emancipación de los esclavos firmada por Lincoln en 1863, documento que dio origen al larguísimo, tortuoso y a veces heroico proceso de incorporación paulatina de la población negra a la sociedad norteamericana en pie de igualdad.

La controversia comenzó con Michelle, la esposa de Obama, una señora también educada y brillante. Hizo un comentario que muchas personas consideraron antipatriótico. Dijo que, por primera vez, se sentía orgullosa de Estados Unidos. Luego pidió excusas y colocó la frase dentro de un contexto diferente. Más tarde aparecieron los sermones incendiarios del pastor Jeremiah Wright, guía espiritual de Obama, un reverendo cristiano, extremista, que reivindica lo que llama la “teología de la liberación negra”. Wright se siente víctima de unos agravios históricos prácticamente insuperables y opina que Estados Unidos provocó los ataques de Al Qaeda contra las Torres Gemelas con su conducta pasada, cruel y mezquina. El reverendo propone que los afroamericanos canten “Dios maldiga a América” (God damn America) en lugar de “Dios bendiga a América” (God bless America). Obama negó que él compartiera los puntos de vista de su pastor. “Todo el mundo -dijo- tiene un tío que dice cosas inconvenientes”.

Era imposible que el tema de la raza no saltara al primer plano de la batalla electoral. Al fin y al cabo, los llamados Foundindg Fathers, los patricios que le dieron contenido y forma a Estados Unidos a fi nes del siglo XVIII, eran varones blancos, de origen británico, generalmente protestantes, educados, económicamente poderosos, y, muchos de ellos, poseían esclavos (al menos 14 de los 55 que firmaron la Constitución de 1787). No es, pues, una casualidad, que los 43 presidentes que ha tenido Estados Unidos, desde George Washington en 1789 hasta George W. Bush en 2001, invariablemente han respondido a más o menos estos mismos rasgos étnicos y culturales.

A partir de esos orígenes se construyó un discurso patriótico tejido con episodios novelados, biografías ejemplares, mitos y hazañas guerreras y cívicas: la protesta del té en Boston (Boston tea party), la batalla de Yorktown, la honestidad de Washington, la inteligencia de Jefferson, la cabeza jurídica de Madison, la pasión libertaria de Tom Paine, la sabiduría de Franklin, más otras mil anécdotas amables y constructivas, y, sobre todo, el culto por la superioridad moral de la entonces joven república: la tierra de los hombres libres y valientes (the land of the free and the home of the braves). Ser americano, además de colocarse bajo la protección y la autoridad de la ley, incluía la carga espiritual de asumir como propia la epopeya nacional. De ahí derivaban los secretos lazos de la tribu, esos que estremecen y juntan a los seres humanos. Ésos que explican la emoción contenida cuando se escucha el himno y ondea la bandera.

¿Cómo se inserta Obama en una historia que, obviamente, le resulta extraña y remota? La etnia a la que pertenece no forma parte de este recuento épico. Cuando Obama piensa en George Washington no puede olvidar que poseía esclavos, y cuando cita la Declaración de Independencia redactada por Thomas Jefferson, es incapaz de olvidar la hipocresía de unos patriotas que proclamaban la igualdad intrínseca de todos los hombres, pero mantenían en la esclavitud a cientos de miles de personas secuestradas en África y vendidas y tratadas en América como si fueran animales.

Esto no quiere decir que Obama sea desleal a Estados Unidos, sino que su vinculación afectiva a la nación americana se mueve por otros derroteros. Su patriotismo es cívico, constitucional, republicano, y no está basado en una emoción común, sino en una elaboración intelectual y en ciertas vivencias personales. Se siente americano porque comparte con casi todo el país un idioma, unos rasgos culturales y una forma de entender la realidad social y política contemporánea, pero sabe que en su DNA histórico hay factores distintos a los que han definido tradicionalmente a la corriente central o mainstream norteamericano.

Según las encuestas, Obama derrotaría hoy a John McCain por un margen mayor que el que lograría Hillary Clinton. No estoy seguro de que ese será el panorama el próximo noviembre, cuando se celebrarán las elecciones. Se ha levantado la veda en el tema racial y el factor étnico comienza a jugar un papel importantísimo. McCain es el continuador de una vieja tradición tribal anclada en los orígenes del país. Obama no encaja dentro de ese molde. La contienda ha dejado de ser un dilema racional y entran a jugar las emociones, los prejuicios y las percepciones. Ahí Obama lleva las de perder.

La trama develada


Las denuncias del PRD lucían tener el tinte político que por tradición sirve de quejas en procesos electorales.


Por Ramón Alburquerque / El Caribe


El gobernante joven que pontificaba con elegancia frente a la Iglesia ha caído de bruces. La corrupción le rodea y atrapado reniega de la sociedad civil. El informe de Participación Ciudadana, el reportaje de Nuria y el Sermón de las Siete Palabras, le golpean con el mazo del reproche.

Las denuncias del PRD lucían tener el tinte político que por tradición sirve de quejas en procesos electorales.

La burla cuando no la sátira decía que esas críticas anticipaban la crisis en sus filas cuando se conocieran los resultados de su derrota el 16 de mayo.

Los comentaristas y medios pagados generosamente con los dineros del erario, criticaron al presidente del PRD de manera implacable.

Le acusaron con ira sin advertir su resistencia a toda investigación por su vida responsable.

Es cierto que en el ámbito internacional el candidato reeleccionista convenció algunas entidades de la sinceridad de su conducta democrática. Por momentos se presentó como vocero calificado de los dominicanos. Se escucharon alabanzas a las excepcionales condiciones del reeleccionista gobernante.

No obstante, el alto costo de la vida, el desempleo, los altos impuestos, alertan al pueblo bostezante cuando despierta de la hipnosis de sus palabras.

En menos de cuatro años se rasga el velo de la mentira. Se disipa la confusión colectiva, se apaga la imaginería de los encantos, aunque la fe islámica de muchos peledeístas se fortalece con privilegios irritantes, mientras la mayoría deplora su pobreza dominante.

Se agotan los argumentos sagaces del joven gobernante. El inflado Metro es tema de homilías en las parroquias populares.

Sus vagones llevarán pobres enfermos hacia hospitales sin salud. Los mozalbetes pasarán horas en los túneles sin clases, porque prefieren ser ricos traficando en el Gobierno.

La gente usa los préstamos ilegales en dramas de veladas populares, pero nadie escoge el personaje que autoriza las notas promisorias, prefieren vender los pagarés de manera irresponsable.

Los términos de moda son: nuevo-ricos, tránsfugas, prebendas, el clientelismo con sus sinónimos: botellas, residencias-faraónicas, salario-jeques, grado a grado, compra-ilegales, licitación amañada, y muchos más, usados por el Gobierno a manera de virtudes.

Los micros, pequeños y medianos productores desaparecen, quedan los grandes y muchos se hacen importadores. Mientras, el Gobierno promete medidas.

El 16 de mayo mostrará la madurez de una nación buscando un gobernante creativo, y casi en silencio, se asoma el éxito encarnado: Miguel Vargas. Con él renace el PRD.

Ramón Alburquerque es presidente del PRD

La columna de Miguel Guerrero

Por Miguel Guerrero / El Caribe

Cada día nos despertamos esperando otra mentira del Gobierno. Una de las más bestiales y que se ha venido repitiendo sin cesar se refiere a la creación de empleos. Según la administración Fernández, en el presente mandato se han creado 400 mil nuevas plazas de trabajo. Más de cien mil por año, si tomamos en cuenta de que se habla de ello desde hace meses.

La capacidad imaginativa de quienes concibieron la cifra no tiene al parecer límites y tal vez se piensa que todos los dominicanos son tan obtusos que carecen de capacidad para comprender la inmensidad de ese gran invento.

Para que se tenga una idea de cuán grande es esa mentira, sólo hay que revisar las estadísticas de zonas francas y de la industria turística, las dos áreas más activas de la economía nacional en las últimas décadas.

Los parques de zona franca fueron creados por ley en 1968 y comenzaron a operar poco más de un año más tarde. En sus casi cuarenta años de existencia, en el momento de su mayor esplendor y auge, las empresas del sector llegaron a crear alrededor de 200 mil plazas de trabajo.

En el punto más alto de su crecimiento, en más de treinta años, la industria turística dio empleo a unos 150 mil personas, lo que significa que en total en ambos sectores no se alcanza la cifra que el Gobierno afirma ha creado en apenas tres años y unos meses, sin haber instalado la infraestructura indispensable para que casi medio millón de dominicanos tenga de qué vivir sin necesidad de la dádiva oficialista.

Tal vez el Gobierno se refiera a los cientos de miles de personas que están y han recibido a lo largo de este período dinero del Estado sin ofrecer una labor a cambio, muy parecido a lo que ya sucedió con el llamado PEME en el primer mandato de Fernández, y que constituye un vicioso uso de los recursos públicos que demuestran lo poco que hemos logrado avanzar en materia de transparencia e institucionalidad democrática.

Miguel Guerrero es escritor y periodista
mguerrero@mgpr.com.do

martes, marzo 25, 2008

¿Es la democracia posible?

Hoy, Matutino Dininicano

ROSARIO ESPINAL

rosares@hotmail.com

En las ciencias sociales y el análisis político existe un largo debate sobre la viabilidad o no de consolidar sistemas democráticos en sociedades de escaso desarrollo económico y grandes desigualdades sociales.

La razón es que es difícil satisfacer las expectativas de bienestar de la mayoría de la población en circuitos de acumulación con bajo nivel de institucionalización, donde la médula del mercado y el Estado está llena de corrupción y clientelismo.

Esto hace que la economía privada sea poco productiva, genere pocos empleos y oferte bajos salarios. El sector público, por su parte, es depredador e ineficiente.

Si diagnosticar y criticar el problema fuera suficiente para encontrar soluciones, la ruta hacia la democracia estaría más despejada. Pero el problema es grave.

Una vez se instauran sistemas de favoritismos y prebendas, es muy difícil deshacerse de los beneficiarios que controlan el gobierno, y de aquellos que desde la oposición aspiran a llegar al poder para beneficiarse.

Gobierno y oposición son cómplices de muchos delitos.

En la sociedad se produce una espiral de expectativas de bienestar, que mucha gente busca satisfacer con el uso indebido de recursos públicos o privados.

El Estado, por su parte, establece su poder político con redes clientelares en vez de forjar instituciones eficientes que presten servicios a toda la población.

La política se hace particularista y quienes controlan el gobierno son los principales beneficiarios.

En el pasado, los regímenes autoritarios latinoamericanos utilizaron una combinación de exclusión social y represión política. Los de corte autoritario populista aspiraron a mayor inclusión, pero no lograron dar el salto a sistemas democráticos institucionalizados.

Con un siglo XX cargado de autoritarismo, la transición a la democracia electoral a partir de fines de los años 70 significó un respiro político.

En el caso dominicano, han pasado 30 años desde la transición de 1978. Se ha establecido un sistema de elecciones competitivas, a veces muy disputadas, que ha despertado amplias expectativas de progreso.

Las elecciones han copado la actividad política y los partidos se han ofertado como instrumentos de cambio para lograr mejoría.

Sin embargo, en cada gobierno, la sociedad observa cómo el Estado se convierte en el salón VIP para que los políticos y sus allegados se beneficien del manejo indebido de los recursos públicos.

En vez de una democracia con instituciones sólidas, se ha afianzado en el país una democracia clientelar, que tiene como función central la repartición caprichosa de riqueza a segmentos de distintas clases sociales.

El PEME, Plan Renove, Sun Land y las nominillas CB son ejemplos en la última década del mismo fenómeno: la distribución indebida y caprichosa de los recursos públicos.

Ante los espectáculos mediáticos donde se denuncia la malversación de fondos, la población se debate entre luchar contra este problema o buscar beneficios particulares.

Pero siempre serán más los que no pueden acceder a los privilegios y esto genera mucho descontento.

En democracias que se consolidan como sistema de prebendas, tal cual ocurre en República Dominicana, es difícil dar el salto a democracias institucionales, porque siempre es más fácil para los gobiernos favorecer un grupo limitado de seguidores, que ofrecer amplios servicios públicos a toda la población.

Para que una sociedad pueda dar el salto a un sistema más democrático se necesita indiscutiblemente voluntad política de los gobernantes y gobernados, pero también crecimiento económico con redistribución del ingreso.

Mientras el sistema económico dominicano sea altamente concentrador de riqueza y excluyente en la distribución de beneficios, será muy difícil sustituir la democracia clientelar por una más justa e igualitaria.

La democracia ha sido en la historia de la humanidad una utopía hacia la que se camina, aunque nunca se alcance plenamente.

Su forma de concreción depende de cómo una sociedad articula las necesidades de acumulación y distribución, reduce la brecha entre ricos y pobres, y expande con relativa estabilidad las capas medias.

En el caso dominicano, la democracia es un simulacro de competitividad, donde predominan los intereses de la élite económica y política en su lucha por controlar el sistema clientelar. Así sucede gobierno tras gobiernos, década tras década.